A Laracha acogió cursos sobre patchwork, control de punto de confección, informática destinada al sector comercial y el taller Quérome, donde las mujeres mayores de 18 años aportaron sus experiencias relacionadas con la sexualidad. Por lo que respecta al curso de informática, asistieron una veintena de comerciantes, que recibieron asesoramiento sobre las posibilidades de las nuevas tecnologías en sus establecimientos.
