La niña Alia Ramas Fernández recibió las aguas bautismales en una emotiva ceremonia religiosa, en la que estuvo arropada tanto por sus padres, Teresa y José, como por sus padrinos y por numerosos amigos. Una vez que la pequeña fue bautizada los invitados se desplazaron hasta la casa que la familia posee en la zona de Negreira, en donde un restaurante de la zona se encargó de servir un apetitoso menú que no se ganó más que elogios por parte de los comensales que acudieron a una fiesta en la que el buen humor estuvo presente en todo momento.
