La localidad de Noia retrocedió el pasado fin de semana en el tiempo durante la celebración de su XIII Feira Medieval. Miles de personas visitaron la villa durante los tres días de fiesta. Además, cientos de noieses se vistieron con sus mejores galas de época y colaboraron en la ambientación de las calles para dar colorido al mercado. Además, algunos vecinos, como el caso del grupo de María Elena Videla Pérez, aprovecharon la ocasión para participar de una comida medieval delante de la casa familiar, situada en pleno casco histórico. Los hosteleros, como Manuela Vázquez Lema, también ambientaron sus establecimientos para la ocasión. La mayoría de los comerciantes de la feria se mostraba satisfecha de las ventas a pesar de la crisis que les obligó, en algunos casos, a rebajar el precio de los artículos que ofrecían. La feria medieval, organizada por la concejalía de Cultura, es una de las fiestas con mayor éxito de Noia.
