Un grupo de fieles clientes del bodegón Gonzaba degustó como todos los años un monumental cocido servido por el gran cocinero y parrillero José Fernández. La cena resultó de lo más animada gracias a los ocurrentes chistes de José María Caneda que sorprendieron a propios y extraños y a la conversación de muchos de los asistentes, entre los que se encontraba el hostelero José Manuel Figueiras, muy recuperado de las dolencias que le venían afectando últimamente.
