Antes de contraer matrimonio tanto Estefanía Otero como Manuel Pérez, ambos trabajadores del Grupo Correo Gallego, tuvieron momentos gloriosos en las despedidas que le organizaron compañeros de trabajo, familiares y amigos. Él fue quien peor lo pasó en una sesión de paintball en la que se convirtió en la pieza a cazar, antes de una larga sesión con cena y baile. Ella, más comedida, disfrutó con sus primas y sus compañeras.
