![]() |
| El empresario compostelano trabaja y veranea a la vez entre Santiago y A Lanzada |
Ha instalado su cuartel general de vacaciones en A Lanzada, donde no arriará la bandera hasta finales de agosto, pero su veraneo nunca suele ser total, pues viaja con frecuencia a Santiago, donde está la sede central de su empresa, Sancosa, que el pasado día doce de junio celebró con una cena, a la que asistió el todo Santiago, el 36º aniversario de su creación. Allí aprovechó para darse a conocer públicamente como escritor y poeta -sus amigos ya sabían de sus dotes literarias- con la presentación de su libro Poemas e Pensamentos, que no tardará, seguramente, en tener continuidad. Porque ni siquiera en A Lanzada deja de seguir tomando notas sobre sensaciones y pensamientos que en cualquier momento tomarán forma y alumbrarán un nuevo poema.
Viajes a Santiago aparte, Emilio Santasmarinas aprovecha el verano para dejar de madrugar, bajar a la playa y llevar una vida tranquila y familiar. Aún no ha ido a ninguna fiesta privada, de las varias a las que le invitan todos los años. Pero hay algunas a las que ya ha confirmado que irá. Por ejemplo, el primero de agosto estará en el Club Náutico de Camariñas, donde su amigo Manuel Martín recibirá oficialmente el título de socio de honor de la entidad. El ocho no le fallará en Sanxenxo al doctor Suárez López. Y también piensa corresponderle en Pino do Val a su amigo José Manuel, de O Freixo.
Motivos tiene el empresario para disfrutar de un verano feliz. Porque, pese a la crisis, sus números van mejor que el año pasado. Por eso sigue apoyando iniciativas y patrocinando o copatrocinando un velero de regatas, un auto de fórmula, el Open Galicia de Golf, un equipo de fútbol sala? Y muchas otras cosas. Se lo permite el éxito de sus Pedras de Santiago, junto con las de Hércules y las de Covadonga. En congresos y bodas, dice, cada vez piden mas las Pedras que las Tartas de Santiago, por más que su empresa también hace tartas, en concreto la llamada A Santiaguiña. El empresario considera que, hoy en día, para el viajero que pasa por la capital resulta obligado llevar de recuerdo unas Pedras que destacan por la alta calidad de su materia prima. Cada Pedra, dice, lleva, como mínimo, tres almendras, y esto no es normal en el mercado.
Santiago tuvo su tradición chocolatera y llegó a contar con siete u ocho fábricas de chocolate, pero hoy sólo queda la de Emilio Santasmarinas Raposo, que tiene su centro de producción en A Pulleira. Allí se elabora también el Tronco Xacobeo, que es como un brazo de San Marcos helado. El industrial santiagués considera que "Galicia, como Portugal, é larpeira, pois ten biscoitos, melindres, rosquillas, pan de ovo, bizcochón, roscón, brazo de xitano?" Por si fuese poco, el piensa dar otro paso al frente lanzando con motivo del Xacobeo 2010 un nuevo producto: las Pedras de Galicia, que se presentarán en cuatro sabores: leche, cacao, tofee y chocolate blanco.
Emilio Santasmarinas y su esposa, Loli Rey, tienen dos hijos, Marcos y Cris, el primero haciendo cirugía odontológica en Madrid y la segunda profesora de EGB infantil en Santiago.
La hija les ha dado dos nietos, Oscar y Laura, y la nuera uno, Pablo, pero ya está esperando el segundo. Son la felicidad de los abuelos.
ARTES Y LETRAS
Canción: 'My way', por Frank Sinatra
Disco: Los grandes éxitos del inolvidable Nino Bravo.
Película: 'Ben Hur', de 1959, dirigida por William Wyler.
Libro: 'El Quijote', de Miguel de Cervantes.
GASTRONOMÍA
Vino: Barrantes.
Queso: La tetilla de Arzúa.
Plato: Un buen cocido.
Restaurante: Los de primera línea de Santiago.
OCIO
Automóvil: Cualquiera de la marca Audi.
Deporte: Fútbol.
Televisión: Nada. Algún telediario.
Radio: Las tertulias.
'Hobby': Escribir. Y la fotografía.
LUGARES
Para vivir: Santiago de Compostela.
Para veranear: A Lanzada.
Ciudad: Roma.
NOMBRES PROPIOS
Político: El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo.
Deportista: Amancio.
Escritor: La poetisa Rosalía de Castro.
Modisto: El italiano Armani.
ESTACIÓN
La primavera, por la luz y los colores de la naturaleza.
FRASE O REFRÁN
Todo es mejorable, pero no me quejo.
