Doscientos vecinos de Val do Dubra se desplazaron a Muxía, en donde el párroco de Rial, José Ortoño, ofició una misa en el santuario de la Virgen de la Barca, cantada por el coro Brisas de Dubra. Después de intentar abalar la piedra, los excursionistas viajaron hasta Fisterra para comer en un conocido restaurante y visitar el Cristo de Fisterra y al faro.
