Dicen que la única porción de fortuna es la felicidad familiar. Y así lo debió de pensar Joaquín Quiñoy Eiras cuando decidió organizar una reunión a la que acudieran desde los cabezas de familia hasta los más pequeños. Ni que decir tiene que la cita acaparó tal éxito que está más que asegurada su continuidad en años sucesivos. Y es que no hay nada como una familia bien avenida.
