Un grupo de familiares y amigos residentes en la capital gallega y clientes habituales del bar Rúa Bella, donde se reúnen habitualmente para ver los partidos de fútbol, siguieron con atención el desarrollo del reciente Mundial, que finalizó con la victoria de España, un resultado que celebraron por todo lo alto, al igual que ya hicieran con el final de la Eurocopa. Como curiosidad, siempre se sientan en la misma mesa.
