Con bombas de palenque y champán celebraron en Vimianzo la victoria del Soneira en la Copa da Costa, tras imponerse al Ponteceso. Más de 1.500 personas presenciaron un partido en el que la tensión se mascó hasta el final por el apretado resultado. La felicidad fue mayor para el capitán, Víctor Lema que, tras 14 años en el club, colgó las botas, izando la Copa ante su afición.
