La plantilla de la oficina compostelana de la Agencia Tributaria se reunió en una comida. Nunca tantos compañeros habían coincidido fuera del trabajo, pero la razón merecía la pena, ya que era para despedir al administrador Ramiro Pena-Manso Rodríguez, que se va para la delegación de A Coruña. Los trabajadores reconocen que “se quedan el mejor jefe del mundo” y para ello José Luis Pícola, Enma Rubiños y Abel Maseda organizaron un entrañable acto al que acudieron Elvira Banet, Isabel Llerena, Silvina Pérez, Pilar Martínez, Juan Carlos Domínguez, Paqui López, Mª José Martínez, Lourdes Villamarín, Ramón Franco, Begoña Mouriño, Otilia Otero, Javier Redondas, José Luis Soto, Carmen Alonso, Mario González, Óscar Barreiro, Emilio Meleiro, Isabel Otero, Pilar Barral, Enma Seco, Laura Fortes, Antonio Ferreiro, Martín Álvarez, Julio Álvarez Silva, Miguel García, Rosa Vázquez, Xosé Ramón Riomao, Jorge Suárez, Rafael Álvarez Silva, Ventura González, Julia Isabel Nieto, Remedios Vázquez, Lola Viñas, Javier Lupón, Ricardo
López, José Miguel Armesto, Carlos Barcala, Juan Carlos Aguado, Manuel Míguez, Rosario Parga y Rita Álvarez. Precisamente esta última también recibió un obsequio de parte de los presentes, ya que se traslada a las oficinas de la Dirección General de Tráfico. Ni que decir tiene que esta cita tan especial resultó una mezcla de sentimientos entre los que imperó el compañerismo y los buenos deseos.
