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| El popular empresario, esta semana, en su despacho de Santiago donde ejerce su trabajo |
Los datos están ahí y son el mejor referente, en términos empresariales, del éxito de la empresa y su profunda implantación en el mercado. En Galicia es la número uno en su género y en el conjunto de España la número dos. Y todo se ha conseguido en treinta años. El primer negocio de lo que hoy es el Grupo Babío, una tienda agrícola, abría sus puertas en Santiago, en 1979. A aquel primer negocio seguirían con el tiempo, siempre en continuo progreso empresarial, doce showrooms dedicados a sanitario y cerámica, tres a muebles de cocina, dos a mobiliario de hogar, tres de electrodomésticos, dos de bricolage y jardinería y otros tantos hipermercados. En cuanto a su implantación en el resto de España, baste decir que el poderoso grupo gallego dispone ya de dieciséis delegaciones en todo el país, afianzándose así como el segundo mayor del sector. En la capital de Galicia, el Grupo Babío es muy conocido. Dispone de un Híper 650 en el polígono del Tambre, de Agrícola Babío en Salgueiriños y, como es bien sabido, en la carretera de A Coruña, de dos grandes edificios dedicados a baños, cerámica, cocinas, electrodomésticos, muebles de hogar, bricolage y jardinería.
Lo que quizá muy pocos sepan es que el director general del grupo, Jesús Babío López, no pensaba en ser empresario, sino médico. Incluso llegó a terminar la carrera. Pero una circunstancia familiar –la enfermedad de su padre, promotor y constructor– le hizo volver a Galicia e intentar en Santiago su primera experiencia empresarial. No tenía por qué, dado que en casa había medios, pero empezó a sentir una vocación muy especial por el mundo de los negocios y así fue como abrió Agrícola Babío, un local de poco más de cien metros, donde los días de feria se vestía con un mandilón azul y no paraba de hacer caja. Allí fue donde el alumno de Medicina descubrió al empresario que llevaba dentro y su gran capacidad de trabajo. A las seis de la mañana salía con la furgoneta Citroën cargada de material para donde fuese, iniciando así la captación de distribuidores, a los que conoce y aprecia uno por uno, con su nombre y apellidos. Pero podía terminar la jornada montando una ordeñadora en cualquier aldea, después de haber vendido un camión de patatas de siembra. Algunos no entendían por qué el hijo de Babío trabajaba tanto, porque no le hacía falta, pero lo suyo es que era pura vocación. Tenía madera.
Su segundo negocio fue una tienda de baños en As Cancelas y el tercero una nave en el Tambre. Y nunca descuidó la preparación. Al estudiar Administración de Empresas se dio cuenta de que había que ir a la especialización y a la creación de sus propios puntos de venta. Así lo hizo. Claro que le costó un infarto aún muy joven, pues cumplió los cincuenta el 29 de noviembre pasado, pero lo entendió como gajes del oficio.
Nacido en Cortiñán, Bergondo, Babío es un empresario de raza y se le nota. Sólo viaja por motivos de trabajo y en treinta años no ha disfrutado mas de tres meses de vacaciones, hilando fino. Tiene un único hermano, Víctor, más joven que él, que lleva la dirección comercial del grupo. Y dos hijos, Jesús y Joaquín, que comparten su afición al mar. Su gran ilusión, precisamente, es verles involucrados en el Grupo, como lo está él, al frente de una organización empresarial ejemplar.
ARTES Y LETRAS
Canción: ‘Quijote’, de Julio Iglesias.
Disco: El último de Luis Miguel.
Película: ‘La casa de mi vida’, de Irwin Winkler.
Libro: ‘Los invitados al jardín’, de Antonio Gala.
GASTRONOMíA
Vino: Rioja.
Queso: Semicurado.
Plato: El cocido gallego.
Restaurante: Casi todos.
OCIO
Automóvil: Los europeos.
Deporte: Fútbol.
Televisión: Debates, tertulias y fútbol.
Radio: Onda Cero.
‘Hobby’: Navegar.
LUGARES
Para vivir: Santiago de Compostela.
Para veranear: Las Rías Baixas.
Ciudad: A Coruña y Vigo.
NOMBRES PROPIOS
Político: John F. Kennedy.
Deportista: Rafa Nadal.
Escritor: Rosalía de Castro.
Modisto: Todos los gallegos.
ESTACIÓN
La primavera, porque los días son más largos y las temperaturas agradables.
FRASE O REFRÁN
Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
