Con los tradicionales tres golpes con el martillo de plata, el arzobispo de Santiago, Julián Barrio Barrio, marcó el inicio del Año Santo. Inmediatamente se arrodilló en oración, mientras miles de flashes inmortalizaban un rito religioso que volverá a repetirse dentro de once años, es decir, en el año 2021.
La jornada del pasado jueves 31 de diciembre comenzó con lluvia y con muchos paraguas pero, a medida que avanzaba la hora esperada, el tiempo concedió una tregua a la importante ceremonia, que se desarrolló en la plaza da Quintana, frente a la Puerta Santa y ante el nuncio del Papa en España.
En su calidad de delegado regio, el presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo, tomaba parte del acto acompañado por el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo; el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro Goyanes; el ministro de Fomento, José Blanco; el jefe de la Fuerza Logística Operativa, Juan Enrique Aparicio Hernández-Lastras; los conselleiros Alfonso Rueda, Marta Fernández Currás, Agustín Hernández, Jesús Vázquez, Pilar Frajas, Roberto Varela, Beatriz Mato, Samuel Juárez y Rosa María Quintana.
También fueron invitados los ex presidentes de la Xunta Gerardo Fernández Albor y Manuel Fraga Iribarne; el secretario de la Mesa del Parlamento, José Manuel Balseiro; el comandante militar de A Coruña, Luis Póveda Martín; el comandante militar aéreo, Eduardo Canelada Sánchez; los cónsules de Cuba, Alejandro Fuentes Hernández,y Uruguay, Marta Echarte Baraibar, entre otros muchos.
