Jugadores, cuerpo técnico y directiva del tricampeón Barcelona celebraron, después del último partido de Liga disputado en Riazor, una mariscada por todo lo alto en el restaurante Coral, dirigido con mucho acierto por la familia Gallego desde hace ya cincuenta años en una céntrica calle coruñesa. La fiesta se alargó después en varios locales herculinos.
