Varios pueblos de Costa da Morte vivieron multitudinarias celebraciones. Así, las calles de Muxía se vieron tomadas por millares de personas, con motivo del Mercado das Rutas do Mar. En el municipio de Mazaricos, la ternera a la brasa fue la reina de A Fervenza, y A Carballeira de Zas vibró de nuevo.
