Un grupo de más de seiscientos jubilados de Telefónica procedentes de todos los puntos de España, a los que se sumaron otros compañeros que permanecen en activo y una importante representación de directivos de la compañía, se reunieron en la catedral compostelana para ganar el jubileo, viaje que ya comienza a ser habitual para ellos ya que repiten la experiencia de otros años jubilares. El grupo no sólo acudió a la misa del peregrino y se sorprendió con el vuelo del botafumeiro sino que disfrutó de la belleza del entorno de la basílica compostelana antes de regresar a los autobuses para compartir un almuerzo de confraternidad que sirvió para estrechar lazos entre los asistentes a tan significativa reunión que no sería posible sin el trabajo de organización de Jesús Soto. La comida tuvo lugar en el restaurante Los Robles del vecino municipio de Teo y una vez finalizada la misma los asistentes emprendieron el viaje de regreso a sus respectivos lugares de origen con la satisfacción de haber cumplido uno de los ritos obligados en Año Santo.
