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| Fondevila lleva la parroquia de Cristo Rey en San Juan de Puerto Rico |
Pronto cumplirá 55 años de estancia en Puerto Rico, a donde llegó como fraile mercedario. Al principio, además de entregarse al trabajo pastoral en Ponce, también impartió clases de latín en la Universidad Interamericana y, fiel al espíritu de la Orden de la Merced, atendió como capellán durante seis años el presidio de Guavate, en Cayey. Hoy es el titular de la parroquia de Cristo Rey, en el barrio de Río Piedras, y tiene a gala ser el capellán del Centro Gallego de Puerto Rico, lo que le permite, dice, departir con los paisanos, tomar un caldiño de vez en cuanto, e incluso echar unas partidas de dominó, al que aquí llaman dómino, con acento en la primera vocal.
Natural de San Martiño de Negreiros, Silleda, Perfecto Fondevila Penas celebró su primera misa el 22 de julio de 1967. Confiesa que, pese al tiempo transcurrido, jamás ha olvidado aquel día, que califica de Génesis maravilloso, sobre todo con referencia al momento en que pudo darle la Comunión a su padre, Jesús, y a su madre, Josefa, que fueron fundamentales en su vida. Porque en el ambiente familiar nació su vocación. Hay que tener en cuenta que eran tiempos en los que se rezaba el rosario en familia cada noche, no se faltaba a la Misa jamás y se dedicaban los primeros viernes de mes al Sagrado Corazón. Además, su padre era de los pocos fieles que acudían a la adoración nocturna al santuario del Corpiño, caminando por pistas intransitables.
Además de sus vivencias en el ámbito familiar, el Padre Fondevila cree que en su vocación influyó de forma decisiva el ejemplo de su hermano Luis, también mercedario. Fue por ello que decidió ingresar en la Orden fundada por San Pedro Nolasco, para la que guarda sus mejores palabras: “a esta benemérita Orden le debo todo lo que soy y le guardo un profundo cariño y una sentida gratitud. Digo esto porque los azares de la vida me llevaron a dejar con dolor la Orden y pasarme al clero diocesano de San Juan de Puerto Rico. También debo decir que aquí fui recibido por el cardenal Aponte Martínez, arzobispo de San Juan, con gran comprensión y cariño”.
Cuenta con un excelente complejo parroquial, situado en la zona universitaria del área de la capital puertorriqueña. Trabajo no le falta: se dice que en la isla hay más de ciento cincuenta sectas, que cuentan con canales de televisión y locales por todas partes, aunque, eso sí, casi nunca se encuentren dos iguales. “Son un problema –dice-, pues atacan de forma mentirosa e inmisericorde a la Iglesia católica”.
Ha escrito sobre el Camino de Santiago. Cree que el afán de peregrinar “ha nacido de la fe, vive de la fe y a la fe conduce” y sostiene que “pensar de otra manera me parece secuestrar, manipular y falsificar la verdadera y esencial razón de ser del camino”.
Recordamos su ingreso en el convento de la Magdalena, de Sarria; su noviciado en Verín; los estudios de Filosofía en Poio; los últimos cursos de Teología en Salamanca… Y a la familia: su hermano mercedario, que está en Sarria; su hermana Pilar, que vive en Silleda; Dario, que sigue en la casa paterna… él seguirá en la Isla del Encanto hasta que Dios lo quiera, eso sí, “a la espera de que la barquita de mi vida atraque un día en las ribeiras maternales de nuestra querida Galicia”.
