Los fanáticos del motor se concentraron en las nuevas instalaciones de la casa Toyota en Narón. Los conocidos talleres Breogán, dirigidos por José Ramón Ferreiro, presentaron sus últimos modelos automovilísticos. Incluso los devotos de la Fórmula 1 pudieron montarse en un simulador, emulando al italiano Trulli o al alemán Glock al volante de un cochazo.
