Jueves 25.09.2008
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| COMO UNO MÁS El presidente de la División América del Banco Santander, Francisco Luzón, con parte del grupo que le acompaña en la peregrinación a Compostela, que comenzó este lunes desde Sarria. FOTO: Santi Alvite |
"Como un peregrino más", así califica su Camino el presidente de la División América del Santander, Francisco Luzón, que realiza estos días el último tramo de la Ruta. El consejero ejecutivo de la entidad llegó a Sarria el pasado domingo y desde el lunes recorre los poco más de 100 km que le separan de Compostela, a donde espera llegar este domingo.
El presidente de la División América viene a Santiago dentro del programa América Camina, con el que el banco quiere financiar y animar a sus empleados del otro lado del charco a realizar la Ruta.
"Se denomina América Camina porque nosotros estamos empezando allí un camino de expansión como la Ruta. En el pasado Año Santo trajimos a 1.800 empleados y familiares y este año llegamos a los 2.200", comenta Francisco Luzón. "Muchos de los que vienen es la primera vez y se quedan más tiempo porque tienen aquí sus raíces y aprovechan para conocer de dónde eran sus familias, es muy bonito", apunta.
No es la primera vez que el consejero ejecutivo realiza el Camino. "En 2004 también lo hice y además estuve con Emilio Botín en la ciudad viendo al Santo", apunta. Francisco, mano derecha del presidente del Santander, apunta que éste es "un gran caminante" y aunque es algo personal "yo le animo a hacer el Camino, y no me extrañaría que ya se le haya pasado por la cabeza acercarse a la ciudad", comenta.
Aunque la crisis económica parece inundar cada rincón del país, Luzón apunta que el Camino "escapa a la crisis. Hay mucha gente y lo veo mejor que la última vez que realicé el Camino, aunque no se puede comparar porque en 2004 era diciembre y es evidente que en los meses de verano hay más afluencia", comenta, y añade que otra cosa son "la promesas y peticiones de los peregrinos que muchas si van encaminadas hacia la crisis económica".
"Once años son muchos", asegura Francisco, que pretende realizar otra vez el programa en cuatro o cinco años, porque "esperar a que sea otra vez Año Santo es demasiado tiempo", comenta.
