Jueves 25.09.2008
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Con la elegancia propia de una noble, como condesa de Murillo que es, Esperanza Aguirre hizo esperar a los medios de comunicación para acicalarse y hacer su entrada en el Obradoiro vestida de punta en blanco. Y es que esta mujer de 58 años, sobrina también de la gran figura literaria Gil de Biedma, deslumbró vestida con un blazer azul eléctrico y falda estampada a juego. Aguirre calzaba también tacones que hacían destacar aún más su considerable altura y fina silueta. Y así, con esta elegancia, no se cansó de sonreír y atender con gran amabilidad a todos los turistas madrileños que estaban a esa hora en el Obradoiro.
