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De Carballo a Marruecos en furgoneta para reformar una escuela por Navidad

Raquel Rodríguez y su amigo Iago Fernández llevan el material para arreglar el baño y las ventanas de una guardería en Taznaqt // Gracias a la solidaridad de los vecinos y de empresas como Gadis, harán entrega a los niños de juguetes, ropa, calzado, material escolar y productos de higiene // Todavía se pueden hacer donaciones

CARBALLO (A CORUÑA), 03/12/2019.- La carballesa Raquel Rodríguez, posa durante una entrevista con Efe, en la que ha dado a conocer que recorrerá los 5.500 kilómetros que separan Carballo (A Coruña) y la aldea marroquí de Taznaqt, junto a su compañero de voluntariado y amigo Iago Fernández, con una furgoneta cargada de juguetes y material de construcción para reformar una escuela infantil como regalo de Navidad a los 150 niños que viven en el sudeste de Marruecos.  - FOTO: EFE/ Cabalar
CARBALLO (A CORUÑA), 03/12/2019.- La carballesa Raquel Rodríguez, posa durante una entrevista con Efe, en la que ha dado a conocer que recorrerá los 5.500 kilómetros que separan Carballo (A Coruña) y la aldea marroquí de Taznaqt, junto a su compañero de voluntariado y amigo Iago Fernández, con una furgoneta cargada de juguetes y material de construcción para reformar una escuela infantil como regalo de Navidad a los 150 niños que viven en el sudeste de Marruecos. - FOTO: EFE/ Cabalar

CARBALLO. ANA GONZÁLEZ  | 03.12.2019 
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Recorrer 5.500 kilómetros con una furgoneta cargada de juguetes y material de construcción para reformar una escuela infantil es el regalo de Navidad que Raquel Rodríguez y Iago Fernández harán a 150 niños de Taznaqt.

Se trata de una humilde aldea cercana a la ciudad de Errachidía, situada en el sudeste de Marruecos, que la carballesa de 37 años Raquel Rodríguez conoció este verano en un voluntariado que le cambió la vida, confiesa en una conversación con Efe.

Fue con la asociación Amal Taznaqt y durante quince días enseñó español a los pequeños, les sacó alguna que otra sonrisa y jugó con ellos en una guardería con numerosas carencias.

"Llegué allí y vi que en el colegio no había agua, los niños no podían ir al baño, hacían sus necesidades donde podían. Así que se me metió en la cabeza arreglarles el baño y las ventanas y hacer un patio pequeño con un tobogán y dos juegos más, y no pararé hasta conseguirlo", abunda Rodríguez.

Esta altruista que trabaja en una farmacia en la parroquia de Sofán admite que se involucra mucho en todo aquello en lo que cree. Así que no dudó en contar con su compañero de voluntariado y amigo Iago Fernández, un lucense que vive en Pamplona y está "aún más loco" que ella, bromea. Juntos, han recolectado durante meses todo lo necesario para emprender este viaje navideño.

El 20 de diciembre ambos pondrán en marcha la furgoneta que partirá de Carballo rumbo a Algeciras. Cruzarán el estrecho en ferri y harán noche en Tánger, un recorrido que calculan que les llevará unas 12 horas, para continuar otras ocho al día siguiente hasta Taznaqt. Allí permanecerán hasta el 6 de enero para arreglar la escuela con sus manos y la ayuda de los voluntarios.

Pero hacer realidad este camino necesitaba fondos y creatividad para reunirlos. El alquiler de la furgoneta son 1.300 euros, el gasoil unos 500 -para realizar 5.500 kilómetros entre la ida y la vuelta-, el ferri otro medio millar de euros... Las cuentas de Raquel comenzaron a solventarse con su primera idea: una sesión vermú solidaria que organizó en septiembre y "fue todo un éxito". A partir de ahí, "el boca a boca" hizo el resto.

La idea era realizar el viaje para hacer la obra, pero "Carballo es un pueblo muy solidario, en el que la gente se involucra muchísimo". Así que los vecinos decidieron que la furgoneta tenía que ir cargada hasta arriba y comenzaron las recolectas solidarias para juntar juguetes, ropa, calzado, material escolar, productos de higiene... "Recaudamos todo lo que nos dan", apunta Raquel.

"No podemos cambiar el mundo pero sí lo podemos mejorar un poquito y hacer que esos niños sean un poco más felices los días que nosotros estamos allí", detalla esta vecina agradecida con su gente, que recuerda el enorme "impacto" que supuso su periplo en Taznaqt.

Así, rememora el choque cultural, con el que se percató del "concepto erróneo" que a veces se tiene de los habitantes de otros países, pues "en la aldea son muy hospitalarios, te dan todo a pesar de no tener nada, son personas muy agradecidas".

"Nosotros aquí estamos preocupados porque un día no tenemos wifi y estos niños no pueden permitirse ir al médico; entonces el impacto para mí fue brutal. Es una experiencia que te enriquece porque aprendes a valorar y a priorizar otras cosas en la vida", reflexiona Raquel.

Igual de impactante es el compromiso de sus vecinos con la causa, pues hasta han donado, cortesía de la empresa Vázquez y Reino, la bomba de agua con la que pondrán en marcha el pozo, gracias al cual las criaturas podrán utilizar sus lavabos e inodoros.

También Supermercados Gadis les concedió 150 euros en cheques que han invertido en comprar geles, productos de higiene y pañales, pues estos últimos "allí son un artículo de lujo".

Atesoran ya unos 3.500 euros traducidos a material y no dudan que todavía recibirán más donaciones pues incluso hay campañas en distintos colegios de Carballo para recolectar juguetes y material escolar.

Saben que la alegría con la que serán recibidos en aquel recóndito lugar marroquí será descomunal, pues Raquel garantiza, todavía asombrada al recapitular, que allí, cuando le das un globo a un niño, "esa sonrisa con ese globo, que no es nada, no se te olvida nunca. ¡Eso es impresionante!".