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"O meu fillo é bo; tivo que darlle algo na cabeza", se lamenta la madre de Abet

Su hermana niega su agresividad y cuenta que llegó a vivir debajo de un puente

La hermana y la madre de Abet, de espaldas - FOTO: Telecinco
La hermana y la madre de Abet, de espaldas - FOTO: Telecinco

M. R.   | 19.09.2019 
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Santiago. Con nerviosismo y angustia, la hermana y la madre de José Luis Abet, el asesino confeso de Valga, se referían ayer al trágico suceso y realizaban unas primeras declaraciones, en las inmediaciones de su casa de Carballido (Ames) a El programa de Ana Rosa de Telecinco. En un intento desesperado por buscar una explicación, la progenitora decía que "meu fillo é bo; tivo que darlle algo na cabeza para facer iso".

Tras pedir perdón a la familia de las tres mujeres asesinadas a tiros el pasado lunes, Sandra, María Elena y Alba, la mujer, que en todo momento permaneció de espaldas a la cámara, insistía en su argumento: "fixo un dano moi grande. Pero o meu fillo non se merece estar onde está. É un santo". La madre no se explica cómo pudo cometer un acto de esa naturaleza y hacerlo, además, delante de sus hijos a los que, según ella, adoraba. "Eran os meus nenos. Sempre querían vir onda min. Sempre me dicían: avoíña, eu quero vir onda vós, eu quero vir onda meu pai...", señalaba, al tiempo que se quejaba de que no se los dejaban ver.

Por su parte, la hermana tampoco daba crédito a lo sucedido. Explicaba, también de espaldas a la cámara, que cuando Abet llegó a la casa tras cometer los crímenes en Carracido, "botou as mans á cabeza e dixo: ¡que fixen! E eu pensei: este home tivo que facer algo, porque eu nunca o vira así. Pero non imaxinaba isto". "Dixo que foi el. Nese momento dixo que se lle nublou a vista".

También se mostró muy sorprendida por lo ocurrido porque "para el a súa familia era Sandra" y "adoraba ós seus fillos". "Síntoo moito pola familia dela", indicaba, para explicar que su hermano no era agresivo y que pasaba por un mal momento personal. "Fai oito meses chamounos e dixo que vivía debaixo dunha ponte", indicó al respecto. Además, dice que se quejaba de que su exmujer no le dejaba ver a los niños.

Una descripción del autor del triple crimen muy alejada de la que realizaron los vecinos de las víctimas, que describían a Abet como un hombre agresivo y controlador que incluso había colocado cámaras en la vivienda de su expareja... Una descripción amable de un hombre que, según apunta la investigación, tenía todo planificado: desde la adquisición del arma en el mercado negro hasta el número de balas que iba a emplear en el crimen.