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"Ramón: hoy, tras veintiún años, no podríamos ofrecerte ayuda"

Casi cien personas asistieron ayer en O Son al homenaje a Sampedro, defensor de la eutanasia tras quedar tetrapléjico // Javier Velasco, presidente de Derecho a Morir Dignamente, dijo que "a nivel legislativo, estamos igual que entonces"

A la dcha., Manuela, cuñada de Sampedro; a su lado, Javier Velasco; y, a la izqda., Pepe Vila.  - FOTO: SUSO SOUTO
A la dcha., Manuela, cuñada de Sampedro; a su lado, Javier Velasco; y, a la izqda., Pepe Vila. - FOTO: SUSO SOUTO

SUSO SOUTO   | 13.01.2019 
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Casi un centenar de personas asistieron ayer en Porto do Son al tradicional homenaje a Ramón Sampedro, el primer ciudadano en pedir en España el suicidio asistido. Un emotivo homenaje que se celebra en el mismo lugar, As Furnas, en el que sufrió a la edad de veinticinco años el fatal accidente que le dejó tetrapléjico al tirarse al agua de cabeza.

Ayer se cumplían 21 años de su muerte. El 12 de enero de 1998 él mismo tomó cianuro potásico, ayudado por su amiga Ramona Maneiro, quien fue detenida a los pocos días, pero que no fue juzgada por falta de pruebas. Siete años después, una vez que el delito hubo prescrito, Ramona admitió en un programa de televisión haber facilitado a Ramón Sampedro el acceso al veneno que le causó la muerte y haber grabado el vídeo en el que éste pronunció sus últimas palabras antes de tomar el cianuro potásico.

Pero el de ayer era un aniversario especial, porque, por primera vez, este homenaje se celebraba en el Día de la Muerte Digna en Galicia, recientemente declarado por la Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD). Su presidente federal, Javier Velasco, dijo ayer que "el legado de Ramón Sampedro sigue plenamente vigente. La pena es que hoy, si volviese a pedirnos ayuda para morir, tendríamos que decirle: no podemos ayudarte".

En su opinión, "a nivel legislativo estamos igual ahora que hace 21 años". "A Ramón le parecería incomprensible. Él decía que el tiempo le daría la razón, pero, 21 años después, aún no es así. Es inexplicable que en España no se legisle a favor de la eutanasia", dijo. Velasco indicó que "la razón de defender la eutanasia no es sólo por compasión, sino por una cuestión de libertad. Es un derecho del siglo XXI que todavía no hemos conseguido en nuestro país".

El presidente federal de DMD lamentó que los partidos políticos "estén más pendientes de tacticismos electorales que de responder a las demandas de la ciudadanía" y recordó que "según las últimas encuestas, el 87% de los ciudadanos españoles están a favor de la eutanasia y, sin embargo, aún no se ha legislado al respecto".

Al acto celebrado ayer asistieron familiares y amigos de Sampedro. Entre ellos, su cuñada Manuela y su amigo Pepe Vila.

Para recordar la figura de Sampedro se leyeron varios poemas, entre ellos el escrito para esta ocasión por Manuel Cartea, presidente de la asociación cultural Barbantia. Luego, los asistentes arrojaron claveles al mar en el mismo lugar en el que Sampedro sufrió el accidente.

Posteriormente, Javier Velasco impartió una charla en el centro cultural de la localidad de Xuño, en el que, además, se leyó la declaración de la Fegamp en apoyo a la celebración del Día de la Muerte Digna en Galicia.

{ LA LETRA PEQUEÑA }

Un legado de ejemplaridad

SÓLO CON LA PALABRA. A Ramón Sampedro le habría bastado hoy, como entonces, su palabra. Su incansable y respetuosa lucha para reivindicar la legalización de la eutanasia sigue siendo hoy un ejemplo en la defensa de los derechos y las libertades. Postrado en su cama supo alzar su voz con dignidad y respeto esgrimiendo su argumento vital. Dignidad y respeto. Qué hermosas palabras. Su causa sigue abanderándose en España puntualmente. Él quizá habría opinado hoy que 21 años son demasiados para abrir un debate político profundo. Pero existe un legado tan o más interesante de Sampedro que el de su lucha: su ejemplo.

LA PROTAGONISTA

Ramona Maneiro

Amiga de Ramón Sampedro"SÍ, el método fue una chapuza"

Ramona Maneiro, la mujer que confesó haber ayudado a morir a Sampedro, sigue defendiendo su memoria y el legado de su lucha, pero, cada 12 de enero, es la gran ausente en el homenaje de As Furnas. El año pasado escribió una carta abierta a Sampedro en la que le decía: "L@s amig@s que dejaste, con los que tú confiabas, me hicieron a un lado y cada cual, parece ser, lucha por lo que tú creías. La unión hace la fuerza, pero en este caso no existe". También decía que la noche que murió Sampedro "salí de mi casa para ser tus manos; regresé un poco mal, por no entender a las personas que te aconsejaron el método. Sí: fue una chapuza".