El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Área de Compostela  |   RSS - Área de Compostela RSS

Sospechan que Abuín lastrase con bloques dos veces el cuerpo de Diana

Además de los que estaban atados al cadáver se hallaron dos más en el pozo, también con un cable // El acusado volvió a girar la cabeza ayer para no ver las imágenes del cráneo de su víctima // El tanga estaba entero en el fondo

Abuín, detrás a la izqda., gira la cabeza para no ver el cráneo de Diana en el monitor. Abajo bloques con los que se lastró el cuerpo y el cuchillo hallado. - FOTO: Fotos del Sumario
Abuín, detrás a la izqda., gira la cabeza para no ver el cráneo de Diana en el monitor. Abajo bloques con los que se lastró el cuerpo y el cuchillo hallado. - FOTO: Fotos del Sumario

SUSO SOUTO   | 19.11.2019 
A- A+

El juicio al rianxeiro José Enrique Abuín Gey El Chicle (acusado de raptar, violar y asesinar a la joven madrileña Diana Quer) empieza a hacerse cuesta arriba para la familia de la víctima. Ayer han vuelto a exhibirse duras imágenes: el cráneo, el cuero cabelludo con la brida entrelazada con la que, según la acusación, fue estrangulada; sus gafas y sus auriculares; su tanga, que estaba en el fondo del pozo en el que el cuerpo permaneció lastrado durante casi 500 días... Y, aunque sólo pudieron verlas las partes, el juez y el jurado popular, su sola descripción por parte de los investigadores helaba la sangre.

El encausado sonríe ya cada vez menos y empieza a retorcerse en el banquillo, no sólo para seguir evitando las fotos y vídeos del cadáver de Diana (ayer volvió a girar la cara cuando las proyectaban en su monitor) sino también ante los reveladores detalles de la instrucción que los investigadores ponen negro sobre blanco y que van minando uno a uno los pilares de su versión.

Ayer declaró un agente adscrito al laboratorio del Servicio de Criminalística de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de A Coruña que participó en la inspección ocular de la nave de Rianxo durante el levantamiento del cádaver de Diana. Dijo que un cuerpo como el de la víctima sí puede caber por la arqueta de 45 centímetros de diámetro del pozo sin necesidad de levantar primero la tapa circular de 1,37 metros y que, en su opinión, dado que el cadáver tenía las piernas arqueadas, pudo haberse forzado el rigor post morten, aunque luego reconoció que igualmente podría encajar por ese hueco.

Se mostraron fotos de los cuatro objetos que aparecieron flotando en el agua al abrir el pozo (entre ellos, un bote de champú). En el fondo se hallaron el bolso de Diana, que estaba abierto; su tanga, que "aparentemente no estaba roto", dijo (ella estaba totalmente desnuda); dos trozos de cinta adhesiva de medio metro cada uno, "muy deteriorados", lo que impidió practicarles ningún estudio o determinar si eran consecutivos; y los dos bloques con los que estaba lastrado el cuerpo, atados con un cable de red de datos, de unos diez metros de largo y de una única pieza, doble, con un nudo "que no es muy común" y formando dos asas, supuestamente "para poder tener un control sobre el peso de los bloques antes de dejarlos caer".

 


SIN CONTINUIDAD NUMÉRICA. Sin embargo, en el sótano de la nave no había instalación con ese tipo de cableado. Sí lo había en la primera planta, pero no se pudo establecer relación porque no había continuidad numérica. Según indicó, ambos tienen su numeración, y el trozo hallado en el pozo difiere del otro en 3.000 metros.

 


CORTADO, NO ARRANCADO. También dejó claro que "no se puede arrancar con facilidad", que tiene "alta resistencia a la tracción" y que "fue cortado en sus extremos, no arrancado". También apareció un cuchillo con el mango de madera.

Pero, en el fondo del pozo, además de otro bloque "completamente distinto", se encontraron dos bloques más, similares a los que lastraban el cuerpo de Diana, y que también estaban unidos por un cable, pero sin la misma lazada que los otros, aunque en esta ocasión de tipo eléctrico, lo que apunta a que pudo haberse intentado lastrar en dos ocasiones.

La relevancia de esta cuestión radica en que El Chicle dijo durante su declaración el pasado martes que el cable que empleó para atar los bloques lo arrancó en el momento de deshacerse del cuerpo de un punto de luz que había en el sótano. También aseguró que había intentado lastrar el cuerpo una única vez.

No obstante, como ha hecho constar la defensa, que ejerce la letrada Fernanda Álvarez, la nave fue sometida a una intensa limpieza en el período comprendido entre la muerte de la joven y el hallazgo del cadáver, en la que se retiraron los numerosos escombros que había en su interior.