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División ante un posible trasvase de los alumnos de Educación Especial al sistema ordinario

Alumno alzando la mano para realizar una consulta
 - FOTO: EUROPA PRESS - Archivo
Alumno alzando la mano para realizar una consulta - FOTO: EUROPA PRESS - Archivo

MADRID. E.P.  | 28.01.2019 
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La posibilidad de incorporar al sistema educativo general a los más de 37.000 alumnos con discapacidad matriculados en centros específicos de Educación Especial en España divide a la comunidad educativa y expertos y preocupa a las familias y los profesionales de estos colegios.

Mientras unas voces subrayan que el modelo Especial es "excluyente" y atenta contra los derechos de las personas con discapacidad, otras sostienen que es "integrador" y que el sistema educativo ordinario no es capaz de atender a estos estudiantes de forma "específica y personalizada". También hay quienes defienden la "libertad de los padres para elegir" la educación que quieren para sus hijos, como es la modalidad Especial.

El debate surge después de que la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, dijera el pasado mes de diciembre en el Senado que la intención del Ejecutivo es "incorporar progresivamente" en el sistema ordinario a los alumnos con diversidad funcional matriculados en centros específicos.

A mediados de enero Celaá dijo también que tendría en cuenta las enmiendas al anteproyecto de reforma de la Ley Orgánica de Educación, aprobadas por el Consejo Escolar del Estado, a propuesta del Comité Estatal de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), y orientadas a que todo el alumnado con necesidades educativas especiales acuda a la misma escuela que el resto.

En concreto, el CERMI lo que reclama es que España cumpla con la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las personas con discapacidad, ratificada hace doce años, y que en su artículo 24 establece que las personas no pueden ser excluidas del sistema general de educación por motivos de discapacidad.

"Ha llegado el momento de que se sienten las bases de la educación inclusiva, sin caminos segregadores y paralelos para el alumnado con discapacidad. Ya no caben más aplazamientos", indica a Europa Press el presidente de esta organización, Luis Cayo Pérez Bueno.

En esta línea se expresa el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas en un reciente informe en el que sostiene que España "segrega" y "excluye" a los alumnos con discapacidad; defiende la abolición del sistema separado para estudiantes con discapacidad en centros especiales, y apuesta por que todos los recursos públicos se transfieran al sistema ordinario para posibilitar apoyos a los alumnos que lo necesiten.

"HAY UN ÚNICO SISTEMA, NO DOS"
Organizaciones como la Plataforma Educación Inclusiva Si, Especial También, integrada por personas con discapacidad, familias y docentes, niega que haya dos sistemas paralelos, sino "un único sistema" donde los alumnos con necesidades educativas especiales "son atendidos bajo diversas modalidades de escolarización".

Además, advierte de que los miembros del Comité de la ONU que redactaron el mencionado informe no visitaran "ningún" centro de Educación Especial, que, a juicio de esta plataforma, les habría ofrecido una visión "más completa y ajustada" de la realidad.

"QUE VENGAN A CONOCER MI COLEGIO"
En esta línea, la directora del Centro Público de Educación Especial La Quinta de Madrid, Luisa María Mesías, invita a visitar su colegio a todo aquel que duda sobre la idoneidad de la Educación Especial o simplemente la desconoce. A su juicio, el debate no debe centrarse en los colegios, sino en la respuesta que el sistema da a cada niño.

"Que vengan y vean que no somos un 'cajón cerrado' dentro del sistema, sino todo lo contrario: aquí damos una respuesta educativa de calidad, ajustada a cada uno de nuestros alumnos, y trabajamos precisamente la inclusión", defiende Mesías, que lleva 18 años en el equipo directivo de este centro y seis como máxima responsable.

Mesías asegura, además, que quienes entran en la Educación Especial _tras una evaluación psicopedagógica y sólo con el consentimiento de los padres o tutores_ también pueden volver a la educación ordinaria: "El sistema es flexible y garantista y para eso evaluamos constantemente al alumno".

Este colegio madrileño cuenta con 94 estudiantes y una plantilla integrada por profesores --todos ellos especialistas en pedagogía terapéutica--, fisioterapeutas, técnicos educativos, un técnico de integración social y enfermeras. "Nos esforzamos al máximo para no disminuir en nada la calidad y la atención a cada alumno", insiste.

"LA SOCIEDAD NO ESTÁ PREPARADA"
Más allá de los aspectos técnicos, materiales y de recursos humanos, hay expertos que consideran que la propuesta de acabar con la Educación Especial es "inviable" porque la sociedad española "no es inclusiva y, por tanto, no está preparada".

Así lo sostiene la presidenta del Observatorio de la Educación de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Pilar Laguna, que asegura que la plena inclusión de los alumnos con dificultades de aprendizaje y de discapacidad solo será posible "si la sociedad cambia la mirada hacia el diferente". A su juicio, no es una cuestión de recursos económicos y materiales, sino de un "cambio de mentalidad".

"¿Están preparados todos los profesores para atender a estos alumnos? ¿Los alumnos aceptan al diferente? ¿Y el resto de padres?", se pregunta esta experta, que además es madre de un niño con necesidades educativas. "Hoy por hoy, ni la sociedad ni el sistema educativo están preparados para este cambio", apostilla.

EDUCACIÓN ESPECIAL EN CIFRAS: 37.136 ALUMNOS Y 8.232 PROFESORES
En España hay 37.136 alumnos matriculados en centros de Educación Especial este curso 2018-2019, el 0,45% de la población escolar, que asciende a 8,17 millones de alumnos. El 59,6% en los 191 colegios públicos, mientras que el 40% restante son atendidos en los 280 centros concertados. Además, hay 8.232 profesores, según los últimos datos del Ministerio de Educación, recogidos por Europa Press.

De forma paralela, hay 1,89 millones de alumnos con necesidades educativas especiales matriculados en centros ordinarios (el 23,1% de la población escolar), a los que se les adapta los currículos y los métodos de enseñanza. Se trata de un grupo muy heterogéneo, pues no solo lo integran alumnos con discapacidad, sino niños con déficit de atención, dislexia, trastornos de conducta o altas capacidades.

En los centros de Educación Especial se imparte Educación Infantil adaptada a las necesidades y competencias individuales de niños de entre tres y cinco años y Enseñanza Básica Obligatoria desde los seis años hasta los 16/18 años --dividida, a su vez, en Primaria (6-12 años) y Secundaria Obligatoria (13-16/18 años)--.

A partir de los 17/18 años hasta los 21, los alumnos pueden matricularse en Programas de transición a la vida adulta, con una oferta formativa orientada a facilitar la autonomía personal y la integración social y laboral.