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Del Sáhara a Padrón: «Queremos que se venga a vivir con nosotros»

Las familias de Aaron Lourenzo y Mariló Saco acogen este verano por segundo año consecutivo a dos niños saharauis, Brahim y Yadhid, a los que consideran de la familia

Mariló y Yadhid

Mariló y Yadhid / CEDIDA

Iago Rodríguez

Padrón

Gracias al programa Vacaciones en Paz, niños y niñas provenientes del Sáhara cambian las altas temperaturas del desierto por un verano en Galicia plagado de nuevas experiencias y tras el que podrán volver a sus casas con la satisfacción de haber forjado una nueva familia.

Uno de ellos es Brahim, un niño de 10 años que el año pasado vivió unos meses inolvidables junto a Aaron Lourenzo y su familia en Padrón. «Es un niño estupendo y lleno de alegría», comenta Aaron sobre el pequeño. Según dice, la experiencia que supuso convivir con Brahim, que se adaptó a su hogar de acogida «como uno más de la familia», fue «inolvidable». Además, y a pesar de sus diferencias, el pequeño saharaui acabó creando una relación especial con el hermano pequeño de Aaron. «Eran como uña y carne», explica.

El padronés recuerda lo mucho que le marcó cómo Brahim se sorprendía con cosas tan naturales para él como ir la playa. «Le encantaba el agua. Al ver el mar intentaba echarse a nadar y lo teníamos que agarrar porque no sabía», comenta Aaron. Además, el chiquillo les explicaba las notables diferencias entre el nivel de vida en Galicia y el de las comunidades del Sáhara. «Nos decía que en su casa no era común poder comer tres veces al día, que en ocasiones tenían una comida al día», declara Aaron .

Brahim, en el centro a la derecha

Brahim, en el centro a la derecha / CEDIDA

El vínculo del saharaui con los gallegos fue tan fuerte que, cuando llegó el momento de despedirse, al concluir el verano, ninguno pudo aguantar las lágrimas. «Fue un drama. El día anterior a separarnos no queríamos que se fuera», confiesa Aaron. Posteriormente, la familia de acogida de Brahim le planteó la posibilidad de ir a visitarlo al Sáhara, pero el pequeño les recomendó que no lo hiciesen. «Nos decía que allí solo había arena, que no valía la pena ir», explica. Sin embargo, tanto Brahim como Aaron, su hermano y sus padres desean poder llegar a vivir con él en un futuro. «Si podemos, queremos que se venga para aquí con nosotros», declara. Aunque con la condición de que el chiquillo se venga para Galicia para estudiar. «Él solo quiere ser futbolista. Así que estamos en proceso de convencerlo para que sepa que tiene que esforzarse con los estudios», dice Aaron entre risas.

Yadhid, de 9 años, es otro pequeño saharaui que pasa el verano en Padrón con Mariló Saco y su familia, que lo acogieron también en 2024. «Mi hijo siempre me preguntaba cuánto faltaba para que llegase», confiesa, y añade: «Le coges mucho cariño».

«Se convierte en mi hijo»

Mariló tomó la decisión de acoger a uno de estos niños del Sáhara después de visitar una de las comunidades que habitan en el desierto y ser testigo de las condiciones en las que viven allí. «Es algo que impacta mucho comparándolo con lo que tenemos aquí. Hace falta verlo para entenderlo», explica. No obstante, tiene claro que poder brindarle la oportunidad a niños como Yadhid de disfrutar de Galicia por una temporada «no es una obra de caridad», ya que desde el momento en el que lo recibe en el aeropuerto «se convierte en mi hijo», afirma.

Le sobran anécdotas que contar sobre su etapa con Yadhid, cada una más sorprendente que la anterior: «Le fascina el agua. Hubo un día que llovió a cántaros y salió a fuera a jugar sin que le importase empaparse». También recuerda lo mucho que le gusta al pequeño poder dormir en una cama, algo habitual en el mundo desarrollado, pero que para él suponía un auténtico privilegio: «Fue algo completamente nuevo para él, porque en el Sáhara duermen en el suelo», explica la padronesa.

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