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Sorpresa en Noia: un tendal de setenta metros sobre la ría

El músico y actor Serafín Marcos volvió a sorprender a vecinos y visitantes con una performance que invita a la reflexión

Sorpresa en Noia: un tendal de setenta metros sobre la ría

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Noia

El músico y actor Serafín Marcos ha vuelto a liarla en Noia. Con arte, como siempre. Y, más que con afán reivindicativo, invitando a la reflexión.

Para llevar a cabo su nuevo y original montaje artístico actuó con premeditación y nocturnidad. Poco después de la medianoche, ya en la madrugada del domingo, y aprovechando la marea baja, bajó al agua de la ría de Noia cargando varios barreños con ropas usadas.

Eran decenas de prendas de trabajo de mariscadores y marineros de la zona a los que se las había pedido prestadas para su nueva intervención artística.

Imagen del tendal que Serafín Marcos instaló sobre la ría de Noia, en el Peirao do Marqués.

Imagen del tendal que Serafín Marcos instaló sobre la ría de Noia, en el Peirao do Marqués. / Cedida

Tras atar un cable por ambos extremos en dos postes ubicados a ambos lados del Peirao do Marqués, Serafín Marcos fue montando su tendal, colgando prenda a prenda durante casi tres horas.

Al amanecer, los noieses no daban crédito a lo que veían sus ojos: un largo y colorido tendal de setenta metros de longitud. "Esto es cosa de Serafín, seguro", decían muchos. Y es que a Serafín (director del conservatorio de Noia) los noieses le conocen... y le quieren.

Serafín Marcos colocó un enorme tendal sobre la ría de Noia.

Serafín Marcos colocó un enorme tendal sobre la ría de Noia. / Cedida

El pasado mes de julio, aprovechando también la marea baja, se instaló sentado en un sofá en un islote del meandro existente en la desembocadura de los ríos Traba y Lobo, en la zona conocida como Campo de Noia. Allí estuvo sentado, leyendo un libro durante tres horas (hasta que llegó la Policía Local para desalojarle) para reivindicar "el derecho al aislamiento social".

En esta ocasión, Serafín Marcos quiso "escribir un largo verso sobre un pergamino abandonado". Y es que los postes de la escollera de los que colgó su tendal "están abandonados y fueron instalados en los años 50 en una zona en la que se iba a hacer un puerto deportivo", explica.

Esta nueva performance es, dice, "una invitación a la reflexión sobre la vida de las mariscadoras y mariscadores y su dura lucha diaria por la supervivencia, especialmente en un momento de campañas muy complicadas".

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