Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Boiro atesora los restos de un templo de hace catorce siglos, uno de los más antiguos de Galicia

La construcción, localizada en 2018 en el castro de Neixón, abarcaba casi 115 metros cuadrados y data del siglo VII d. C.

Su cubierta se desplomó con motivo de un incendio en el siglo séptimo

Imagen de los restos de la construcción del siglo VII d. C. encontrados en el castro de Neixón.

Imagen de los restos de la construcción del siglo VII d. C. encontrados en el castro de Neixón. / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Boiro

El último boletín de la publicación El Museo de Pontevedra incluye el informe arqueológico sobre el importante hallazgo que tuvo lugar hace ocho años durante la última excavación realizada en el castro de Neixón (Boiro).

Los autores del informe son los arqueólogos Víctor José Barbeito Pose, Ramón Fábregas Valcarce, Carlos Rodríguez Rellán, María Martín Seijo, María del Mar Cortegoso Comesaña, Alonso Fariña Costa, Alexandre Paz Camaño, Ezequiel Lago Mallo, Vanesa Lago Somoza y Julián Bustelo Abuín.

Se trata de un descubrimiento que, para los citados investigadores, no es baladí: los restos de una construcción de planta rectangular, que delimita un área de 86,67 metros cuadrados y cuya superficie construida se cifra en 114,65 metros cuadrados. El lateral de mayor longitud mide 18,5 metros, y el menor, 6,5.

Con cada pincelada con la que los arqueólogos sacan brillo a la Historia, los yacimientos hablan. Y, en el caso del castro de Neixón, del estudio del terreno, de las piedras y de los restos vegetales, los investigadores saben ahora que la construcción tenía un gran tejado formado por vigas de madera de castaño y teja plana romana que fue construido en el segundo tercio del siglo VII después de Cristo.

Es más: afinan este dato indicando que la cubierta se derrumbó debido a un gran incendio en la segunda mitad del siglo octavo, tras la caída del reino visigodo.

De la investigación se desprende además que para la construcción de esta estructura de la Alta Edad Media se utilizaron piedras procedentes de otras anteriores.

Imagen de la muralla de contención del castro de Neixón.

Imagen de la muralla de contención del castro de Neixón. / Cedida

En ese punto del castro de Neixón (en el que se destaparon también los restos de una gran muralla) fueron identificadas dos etapas de ocupación. La más antigua se corresponde con la Segunda Edad de Hierro y se prolongó hasta la época romana, y de ella se descubrieron allí distintas estruturas relacionadas fundamentalmente con la actividad metalúrgica.

En una segunda etapa, más reciente, parte de este espacio se aprovechó para usos funerarios (se localizaron dos tumbas construidas a base de losas).

Gracias al exhaustivo trabajo de los arqueólogos se pudo determinar que dicha estructura se construyó con granito que fue trasladado ex profeso a Neixón, puesto que allí no existe. Este detalle, unido a las grandes dimensiones de la estructura y a la alta calidad de la ejecución, ponen de manifiesto que se trata de "una edificación noble".

"Si se tratase de una estructura civil, una hipótesis podría ser que nos encontramos ante un edificio público; en caso de ser privada, podría tratarse de una instalación residencial de un potentado

local", sostienen los arqueólogos.

Sin embargo, en base a la localización de las tumbas a escasos metros, los investigadores sostienen que la construcción tuvo una funcionalidad religiosa, quizá como un pequeño centro de culto rural. Se trata, pues, de los restos de un templo de hace catorce siglos, uno de los más antiguos de Galicia.

Cabe señalar que fue precisamente a partir del siglo VI cuando empezó a aparecer documentación sobre parroquias y templos en el rural gallego. 

Una de las piedras de granito que fueron reutilizadas para la construcción del templo.

Una de las piedras de granito que fueron reutilizadas para la construcción del templo. / Cedida

Pero, desde este importante hallazgo, la Historia volvió a quedar silenciada en Neixón. No hubo más excavaciones, y tampoco están previstas. De la citada construcción religiosa falta por sacar a la luz uno de los laterales, en el que, además, estaría la entrada. Está pendiente también continuar con la excavación de la muralla, con el reto añadido de datarla en base a sedimentos orgánicos que puedan aflorar.

Y hubo además en su día una propuesta (aparcada) para musealizar ese yacimiento.

Al respecto, el alcalde de Boiro, José Ramón Romero, dijo a este diario que el Concello ha solicitado una subvención al Ministerio de Cultura para poder ampliar el Centro Arqueológico de Neixón.

En cuanto a futuras excavaciones, el regidor señala que "con vistas a la próxima legislatura, el Concello debe plantearse como prioritaria la labor de avanzar en la puesta en valor del yacimiento; y, si no cuenta para ello con ayudas de otras administraciones, deberá planteárselo con fondos municipales".

Y es que la inversión de 225.000 realizada en 2010 por el Ministerio de Cultura para iniciar los trabajos destinados a la musealización del centro solo alcanzaron para sentar literalmente las bases del proyecto, es decir, para llevar a cabo la cimentación de la ampliación. Una cimentación oculta hoy bajo la maleza.

El coste total de aquel proyecto, para dotar al edificio de dos salas de exposiciones (una para la colección permanente y otra para muestras temporales), un auditorio y una zona de trabajo, tenía un coste total de 950.000 euros.

En 2021, José Ramón Romero encargó una actualización de dicho proyecto y se planteó ejecutarlo por fases, comenzando “por lo más urgente” (para lo que espera reunir unos 600.000 euros) y dejando para el final la zona correspondiente al auditorio del que se prevé dotar al complejo.

El 5 de diciembre de 2012 el Centro Arqueológico de Neixón fue reconocido, autorizado y cualificado como Colección Visitable de Contido Arqueolóxico e Ámbito Local por la Xunta, convirtiéndose en la primera colección visitable de estas características en Galicia y pasando a formar parte de su red museística. Consecuentemente, se convertía en centro depositario de materiales arqueológicos procedentes de las intervenciones llevadas a cabo en la comarca del Barbanza.

En el lugar en el que hace catorce siglos los habitantes del castro de Neixón se encomendaban a la divinidad, hoy los arqueólogos se encomiendan a las administraciones a la espera de ayuda para continuar una intervención muy... terrenal.

Tracking Pixel Contents