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Del ciervo volante a la cobra de agua viperina: los disparos (fotográficos) de un militar que documenta la fauna de Muros-Noia

Enrique Martínez, asesor ambiental del Ejército del Aire en el EVA-10, expone en el Casino de Noia 44 imágenes de su autoría de 35 especies

Los disparos (fotográficos) de un militar que documenta la fauna de Muros-Noia

El Correo Gallego

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Noia

Enrique Martínez es asesor ambiental del Ejército del Aire. Trabaja en el Escuadrón de Vigilancia Aérea 10 (EVA-10) del Monte Iroite, en Noia. Es un apasionado naturalista y gran aficionado a la fotografía de naturaleza. Pero los disparos de este militar no proceden de ningún arma de fuego, sino de su inseparable cámara fotográfica.

Ejemplar de ciervo volante (Lucanus cervus) fotografiado por Enrique Martínez.

Ejemplar de ciervo volante (Lucanus cervus) fotografiado por Enrique Martínez. / Enrique Martínez

Su trabajo consiste en la implementación de un Sistema de Gestión Ambiental en el EVA-10, y en su tiempo libre se dedica a documentar con su cámara la gran cantidad de especies animales de la comarca de Muros-Noia. Un valioso trabajo que, además, comparte a través de su página web (Ría de Noia).

Ahora, Enrique abre una nueva ventana a la que podemos asomarnos para contemplar, a través de 44 espectaculares imágenes, y de gran calidad, animales pertenecientes a un total de 35 especies: aves, insectos, reptiles, anfibios e invertebrados marinos.

La muestra, organizada con la colaboración del Concello y que puede visitarse en el Casino de Noia, presenta algunas de las especies más emblemáticas y singulares que habitan de modo permanente, estacional, e incluso excepcional, el fascinante y delicado entorno de la ría de Muros-Noia. Desde las cimas de las montañas hasta las charcas intermareales de playas y estuarios, pasando por bosques, dunas, charcas e incluso entornos urbanos.

Enrique Martínez, en el Monte Louro.

Enrique Martínez, ante el Monte Louro. / Cedida

La exposición se divide en dos bloques (uno sobre ecosistemas de interior y otro sobre ecosistemas costeros) y un anexo dedicado a animales visitantes ocasionales.

"Resultaría imposible exponer imágenes de ejemplares de toda la fauna de la ría y de su entorno; pero, aunque en esta exposición no están todos los que son, sí son todos los que están", señala Enrique Martínez respecto a la exposición, que puede verse hasta el 30 de julio. La entrada es libre y gratuita.

La influencia de Félix Rodríguez de la Fuente

"Mi interés por la naturaleza empezó muy temprano, y se basó en un pilar fundamental: los veranos en los años 70 y 80 en la casa familiar de Lanzós, una aldea de Vilalba (Lugo), donde el contacto con la naturaleza era absoluto, aderezado con la irrepetible influencia de Félix Rodríguez de la Fuente", explica.

Pero en su infancia y en su adolescencia hubo también varios libros que fueron para él "como una biblia": La senda de la naturaleza, de Plesa SM, y la Guía del naturalista, de Gerald Durrell.

"La afición a la fotografía de naturaleza vino emparejada, siempre motivada por el aspecto divulgativo", señala.

Ejemplar de cobra de agua viperina ('Naltrix maura'), fotografiada por Enrique Martínez.

Ejemplar de cobra de agua viperina ('Naltrix maura'), fotografiada por Enrique Martínez. / Enrique Martínez

La exposición consta de 44 fotografías de 35 especies. "En ella presento algunos de los animales que, desde un punto de vista subjetivo, considero emblemáticas y singulares, ya sean habitantes permanentes, estacionales e incluso excepcionales", comenta.

Las más curiosas, en su opinión, son "la píllara de las dunas, la saramaganta y la víbora de Seoane, especialmente la variedad melánica de esta especie".

De Alemania a Noia, pasando por Andalucía

Preguntado sobre las especies más curiosas ante las que se ha encontrado, dice que "fue el pasado 10 de febrero, cuando me encontré, de pura casualidad, con Cañaílla, el Ibis eremita nacido en Alemania y reintroducido en Andalucía bajo un proyecto de recuperación y reintroducción de la especie (Proyecto Eremita). Fue apasionante tenerlo al lado de casa durante casi dos meses".

"Alguna sorpresa al levantar una piedra en el Monte Iroite buscando bichos sí que he tenido, pero solo eso, y sin consecuencias. Nuestra fauna, exceptuando un par de especies, es absolutamente inofensiva. Cualquier animal con el que nos podamos tropezar en el entorno de la ría de Muros-Noia solo se mostrará hostil si lo molestamos. Si no interactuamos con la fauna, los animales básicamente buscan pasar inadvertidos. Somos nosotros los que les asustamos", indica.

Ejemplar de salamandra rabilarga ('Chioglossa lusitanica') fotografiada por Enrique Martínez.

Ejemplar de salamandra rabilarga ('Chioglossa lusitanica') fotografiada por Enrique Martínez. / Enrique Martínez

Enrique ha fotografiado cientos de especies de animales, y ha realizado "cientos de miles de fotos, la mayoría de ellas sin valor artístico, pero con valor testimonial y didáctico, especialmente cuando se trata de especies raras en la zona donde se hicieron".

"Suelo llevar una cámara siempre conmigo"

"Procuro dedicarle a la fotografía en exclusividad al menos una mañana a la semana; pero, en ocasiones, en un simple paseo rutinario, como el trayecto de casa al trabajo o al supermercado, se puede presentar una buena foto. Y sí: suelo llevar una cámara siempre conmigo", asegura.

En las paredes del EVA-10 hay colgadas unas cuantas fotos de su autoría, que en su día formaron parte de una muestra itinerante que viajó por distintos municipios de la comarca del Barbanza (Noia, Boiro, A Pobra, Ribeira y O Porto do Son).

Y un local de hostelería del paseo marítimo de Noia (Áncora) acoge una exposición permanente de varias fotos suyas sobre fauna autóctona.

Por cierto: quizá Enrique no tenga esa sensación, pero parece que algunos de los protagonistas de sus fotos posan para él agradecidos... y orgullosos.

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