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La escultura de la Guadalupe de Asorey volverá el sábado 5 a su pedestal del acantilado de Tanxil tras dos décadas

La obra, inaugurada en 1932, fue retirada en 2005 por la familia Baltar ante los corrimientos de tierra

Fue sometida a restauración y habrá un acto público en la antesala de las fiestas

Momento en el que la Guadalupe de Asorey era retirada de su pedestal de Tanxil por una grúa en 2005.

Momento en el que la Guadalupe de Asorey era retirada de su pedestal de Tanxil por una grúa en 2005. / Cedida

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Rianxo

La emblemática escultura de la Virxe de Guadalupe, obra del artista Francisco Asorey, volverá el próximo sábado día 5 de septiembre al pedestal del acantilado de Tanxil (Rianxo) después de dos décadas. La pétrea Moreniña vuelve a casa en la antesala de las fiestas en su honor. Y será recibida en un acto público.

El que fue el más brillante cirujano gallego de la primera mitad del siglo XX, Ángel Baltar Cortés, encargó la pieza en 1929 al artista cambadés Francisco Asorey, quien esculpió en granito una imagen de tres toneladas de peso.

La escultura está formada por dos cuerpos: uno de 1,75 metros y otro de 1,15 metros, lo que da una altura total de casi 3 metros.

Tramo del nuevo paseo que conecta las playas de Quenxo y Tanxil.

Tramo del nuevo paseo que conecta las playas de Quenxo y Tanxil. / Cedida

La obra se colocó en 1932 sobre un pedestal en lo alto del acantilado de Tanxil, en la finca propiedad de la familia Baltar. Pero, en 2005, los herederos del cirujano decidieron retirarla ante el peligro que corría por los constantes desprendimientos que se producían en ese acantilado. Y, aunque aseguraron que se trataba de una retirada temporal para someterla a una restauración, lo cierto es que la Guadalupe de Asorey ni se restauró ni retornó a Tanxil (hasta ahora) pese a que Costas realizó trabajos para asegurar el terreno.

Imagen de la Guadalupe de Asorey, a mediados del siglo pasado.

Imagen de la Guadalupe de Asorey, a mediados del siglo pasado. / Cedida

Poco imaginaban los rianxeiros aquella lluviosa mañana de 2005 que tardarían 21 años en volver a ver la espectacular imagen, cando una grúa la retiró de su emplazamiento.

Siete años después, en 2012, los vecinos ya se temían lo peor. De modo que reunieron fondos para costear la fundición y el traslado de otra imagen de la Guadalupe, en este caso de bronce, que fue realizada altruistamente por el escultor alemán Bert Gerresheim (en cuyo taller trabajaba el rianxeiro Francisco Ces Hernández) y que se instaló en el muro de Quenxo.

Una Moreniña de rostro real: el de una bailarina

Gerresheim (fallecido en julio de 2025 a los 89 años) fue uno de los artistas más famosos de su país. Solo en una calle de Düsseldorf tiene ocho obras. Suya es también una de las piezas que adorna la Catedral de Colonia, al igual que el mayor relieve de Alemania, dedicado al Juicio Final, de 54 metros cuadrados, con 260 figuras. Para poner rostro a la imagen de la Guadalupe, se inspiró en una bailarina del Ballet de la Ópera de Düsseldorf. La imagen de bronce mide 3 metros y pesa 800 kilos.

Hace casi un año, en septiembre de 2025, el Concello de Rianxo y la familia Baltar alcanzaron un acuerdo y, esta vez sí, la Guadalupe de Asorey volvió a casa para ser restaurada y recolocada en su pedestal de Tanxil.

Los trabajos, promovidos por la Consellería de Cultura y el Concello y cuyo coste fue de 17.300 euros más IVA, fueron realizados por Gonzalo Buceta Bruneti.

Operarios iniciando el traslado de la Guadalupe de Asorey a dependencias del Concello de Rianxo, en septiembre de 2025.

Operarios iniciando el traslado de la Guadalupe de Asorey a dependencias del Concello de Rianxo, en septiembre de 2025. / Cedida

Los motivos decorativos, recuperados en el marco de la intervención, son azulejos vidriados con motivos florales y geométricos hechos en Cerámica Celta de Pontecesures, fundada por Ramón Diéguez Carlés quien, en 1925, adquirió la empresa Cerámica Artística Gallega con la idea de plasmar en sus diseños artísticos la cultura tradicional gallega.

Para esto Ramón Diéguez contó con la colaboración de artistas como Asorey, Castelao, Bonome, José Mª Acuña, Maside, Manuel Torres y Carlos Sobrino, que aportaron sus creaciones y bocetos.

En la producción de Cerámica Artística Gallega además de piezas decorativas hay también otras de uso cotidiano, como jarras, juegos de café y de chocolate, macetas, etc. Incorporó la técnica del vidriado, y las tonalidades de sus colores, muy características, fueron muy cuidadas por los decoradores de la fábrica. Sus piezas se vendieron en Galicia y Latinoamérica y se difundieron en Madrid a través de las Ferias del Campo.

Imagen de la pieza superior de la escultura tras los trabajos de restauración.

Imagen de la pieza superior de la escultura tras los trabajos de restauración. / Cedida

El regreso de la escultura de Asorey a su pedestal se producirá tras la reciente construcción de una senda peatonal que une las playas de Tanxil y Quenxo, una actuación para la que el Concello logró otro importante acuerdo, en este caso, con Cortizo.

Y se producirá también en la antesala de las Festas da Guadalupe, que comenzarán el viernes 11 de septiembre y se prolongarán hasta el 18 de ese mes.

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