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en 20 meses

Siete despidos improcedentes le costaron a Melide 50.000 €

Las sentencias datan de entre el 7 de mayo de 2008 y el 25 de febrero de 2010 // Otra querella criminal por supuesta discriminación laboral está todavía pendiente de resolución // Sólo uno de los trabajadores fue readmitido

SUSANA FORMOSO • SANTIAGO   | 10.03.2010 
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El Concello de Melide ha tenido que quitar de las arcas municipales cerca de 50.000 euros para pagar los siete despidos improcedentes (reconocidos como tales mediante tres sentencias tanto de la Audiencia Provincial de A Coruña como del TSXG) de los trabajadores municipales.

Dichos fallos datan desde el 7 de mayo de 2008 hasta el 25 de febrero de 2010, por lo que, en poco más de 20 meses, siete trabajadores fueron despedidos para, en la mayoría de los casos, ser sustituidos por otros empleados tras superar el concurso-oposición.

El primero en llevar su despido a los tribunales fue Antonio Gómez, más conocido como Tonecho, que ocupaba el puesto de animador deportivo. En el fallo del Juzgado de lo Social nº1 de A Coruña se declara la improcedencia del despido efectuado y la juez condenó a la Administración local a readmitir al trabajador "inmediatamente en las mismas condiciones que regían antes de producirse el despido".

Su querella la presentó después de conseguir su plaza mediante concurso; hoy en día, continúa en su puesto de trabajo y recibió más de 8.000 euros en concepto de indemnización, después de que el Concello recurriese la primera sentencia, ganando el trabajador en segunda instancia.

No corrió la misma suerte María del Carmen Rodríguez, que se vio fuera de su puesto de locutora de radio, presentando, a posteriori, la correspondiente demanda contra el Concello de Melide. En el fallo del uno de julio de 2008, la titular del Juzgado de lo Social nº1 de A Coruña declara dicho despido como "improcedente" obligando al gobierno local a readmitirla en su puesto o a pagar 9.014,63 € a la trabajadora, amén de amortizar los "salarios no percibidos desde la fecha del despido hasta la notificación de la presente resolución". Finalmente, el Concello optó por la indemnización de la trabajadora, rozando el montante, en este caso, los 12.000 euros.

A continuación, fueron 4 las trabajadoras del servicio de ayuda a domicilio las que llevaron al gobierno a juicio. En la sentencia del 26 de enero de 2009 se resuelve, nuevamente, el "despido improcedente" de las cuatro empleadas: Josefa Ramos, Marisol Parrado, Isabel Agra y Sonia Costa. El Concello decidió pagar la indemnización correspondiente a las cuatro empleadas, que ascendía a 26.000 euros, y así lo anunció la alcaldesa, Socorro Cea, en un pleno celebrado el 31 de marzo de 2009. De todas ellas, sólo Sonia Costa sigue en su puesto de trabajo, tras superar en dos ocasiones el concurso-oposición.

La última de las sentencias (con fecha de 26 de febrero de 2010) ratifica un despido improcedente de una trabajadora de la guardería municipal. En este caso, de María del Mar Vázquez, que recibirá más de 3.000 € de indemnización y a la que Socorro Cea readmitió el pasado viernes.

Y aún después de esta retahíla de fallos, queda una querella. Ésta fue interpuesta por Rosa Vázquez, profesora del conservatorio de Melide, por una supuesta discriminación laboral y salarial. Todavía está a la espera de la resolución por parte del juzgado.

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EN PRIMERA PERSONA

Tonecho Gómez Animador deportivo: "Estuve 11 meses en una mesa sin un ordenador"

"Me tuvieron once meses en una mesa sin un ordenador. Tenía que traer el mío de casa". Con estas palabras describe Tonecho Gómez la situación que vivió, tras haber ganado la sentencia por despido improcedente y después de aprobar el concurso-oposición para la plaza de animador deportivo del municipio. Además de no tener su propia computadora, Tonecho Gómez asegura que en ese tiempo "tampoco pude dar clases a los niños como hacía antes". Actualmente, afirma que los miembros del grupo de gobierno "ni me hablan" y continúa en su puesto tras ganar la plaza en dos ocasiones.

Rosa Vázquez Profesora del conservatorio: "En los claustros de profesores ya no cuento"

Caso diferente es el de Rosa Vázquez, profesora del conservatorio melidense, que actualmente se encuentra a la espera de la resolución de una querella presentada contra el Concello por supuesta discriminación salarial y laboral. Además, asegura Rosa Vázquez que desde el gobierno local "me sometieron a una situación muy complicada. Se me desplaza en los claustros, cuando yo llevo veinte años trabajando y soy parte del grupo de fundadores del conservatorio de Melide". Incide Vázquez en el "apoyo del pueblo" que siente, sobre todo después de la fundación de la Asociación Melide Vida Músical.

Sonia Costa Empleada de Trabajo a Domicilio: "Le renovaron el contrato a todas, menos a mí"

Sonia Costa es otra de las empleadas del servicio de ayuda a domicilio que denunció al Concello. A diferencia de las demás, es la única que ha logrado permanecer en su puesto estos dos últimos años. Asegura que hay diferencias con respecto a sus actuales compañeros, ya que "se les renueva el contrato automáticamente, a todos menos a mí, que tengo que volver a luchar por mi plaza". Incluso indica que una vez que se concesionó el servicio a una compañía externa (después de despedirlas) "nos dijeron que el grupo de gobierno había ido a la empresa a decir que no nos contratasen".

Marisol Parrado Ex empleada del Concello: "Me echaron para meter a otro en mi lugar"

El de Marisol Parrado es, quizá, uno de los casos más críticos derivado de los despidos. Se quedó sin su puesto de trabajo justo cuando se encontraba "en una mala situación familiar". "No valieron de nada los cinco años que llevaba trabajando en el servicio de ayuda a domicilio", añade. Finalmente, no logró sacar la plaza convocada tras su despido y desde entonces no ha vuelto a encontrar un empleo. "Lo que más me duele es que me despidieron para meter a otra persona en mi lugar, cuando yo ya llevaba tantos años trabajando en el mismo puesto. Ante esto te sientes mal, te derrumbas", concluye.