La cofradía de Noia dice que la Xunta intenta apartarla de los recursos para tratar de paralizar el vertido autorizado a la mina de San Finx. Anuncia que recurrirá la decisión ante el TSXG y no descarta iniciar nuevas acciones por la vía penal “de confirmarse los indicios de un posible delito de prevaricación”. La Xunta niega que cause indefensión la decisión de rechazar la legitimidad de la cofradía para pedir la suspensión cautelar de la autorización, que fue aprobada el pasado uno de febrero por Augas de Galicia condicionada al cumplimiento de dieciocho requisitos.

El pósito presentó un recurso en el que solicitaba, como medida cautelar, la suspensión de la autorización del vertido. Según explicó a este diario la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, la resolución no solo inadmite “por falta de legitimación”, sino que resuelve sobre la “inexistencia de motivos” que justifiquen la adopción de la medida cautelar y, por tanto, “en ningún caso causa indefensión a la cofradía, en la medida en que es recurrible”.