Muerte en el puerto de Boiro: la Guardia Civil investigó desde un primer momento la implicación de terceras personas

La investigación continúa su curso con todas las hipótesis abiertas a la espera del visionado de videocámaras e informes periciales

Suso Souto

La Guardia Civil  investigó desde un primer momento la implicación de terceras personas en la muerte de Marcos Ozores, vecino de Boiro, de 32 años, que falleció en la noche del pasado sábado tras precipitarse al mar el coche que conducía en el puerto de Escarabote, en el citado municipio.

La investigación continúa su curso y están abiertas todas las hipótesis "porque es un caso complejo", según la Benemérita, a la espera de visionados de videocámaras de la zona y de informes periciales. Así pues, no se descarta la implicación de terceras personas. Una de las circunstancias que refuerzan esa posibilidad es el hecho de que el vehículo, un Citroen Saxo, en cuyo interior se halló el cadáver, tenía el freno de mano puesto.

El suceso ocurrió a las 23.15 horas del sábado, cuando un particular alertó al 112 Galicia de que un vehículo acababa de caer al mar. Los gestores del Centro Integrado de Atención ás Emerxencias-112 Galicia movilizaron a Urxencias Sanitarias del 061, a los bomberos de Boiro, agentes del GEAS de la Guardia Civil, a Salvamento Marítimo y al Servicio de Guardacostas, además del GES de Padrón, el GAEM de Ribeira y miembros de Protección Civil. El alcalde de Boiro, José Ramón Romero, confirmó que se trataba de Marcos Ozores, que residía en Boiro y que era muy conocido en la localidad. El propio regidor se desplazó hasta el puerto al conocer la trágica noticia. Inicialmente, fue un buzo local quien se sumergió en el puerto para localizar el vehículo, que estaba volcado, a unos cinco metros de profundidad. Posteriormente, otro buceador logró acceder al mismo, comprobando que, lamentablemente, el coche estaba completamente inundado y que nada se podía hacer por salvar la vida del conductor.

El turismo fue sacado del agua de madrugada por una grúa, con el cuerpo sin vida de su único ocupante en el interior. La Guardia Civil abrió una investigación para esclarecer los hechos. Al parecer, algunos testigos escucharon la aceleración de un coche, pero cuando acudieron al lugar ya había caído al mar.

Enfado de los bomberos

En relación a este suceso y al operativo de rescate del vehículo, la agrupación de Bomberos de Boiro expresó al día siguiente en redes sociales su sentimiento de "frustración e enfado" porque "levamos 20 anos pedindo equipamento acuático para rescates nos portos e competencias. Obrígannos a ir pero non podemos actuar. Ver aos veciños cos seus medios baixar ao vehículo de noite co risco que ten fainos sentir frustrados".

Recordaban que están en huelga "porque, entre outras cousas, pedimos equipos adecuados para facer o noso traballo e non ter que pedir a boa vontade de veciños que, por certo, o fixeron moi ben xogándose a vida".