Así es el 'museo' al aire libre más impresionante de Galicia: un viaje al pasado a menos de una hora de Santiago

Es uno de los castros mejor conservados y más emblemáticos de toda la comunidad gallega

Así es el 'museo' al aire libre más impresionante de Galicia: un viaje al pasado a menos de una hora de Santiago

Así es el 'museo' al aire libre más impresionante de Galicia: un viaje al pasado a menos de una hora de Santiago / Ría da Estrela

Es uno de los tesoros arqueológicos más espectaculares de Galicia, ya no solo por su ubicación, sino también por su buen estado de conservación.

Un auténtico 'museo' al aire libre que permite viajar a la Edad de Hierro entre los siglos I a.C y I d.C, y al que puede accederse a través de un camino pedregoso que va dando lugar a las primeras fortificaciones del castro. ¿Sabes ya a cuál nos referimos?

Un castro frente al mar

Situado a orillas de la ría de Muros-Noia, en una pequeña península rocosa denominada Punta do Castro, Castro Baroña es uno de los asentamientos más emblemáticos y mejor conservados de Galicia. No es para menos.

Es, además, uno de los pocos castros conservados basados en una economía básicamente marítima y recolectora, en el que también se intuía respeto y sentido de responsabilidad por el entorno y las especies marinas, en unos tiempos en los que conceptos como sostenibilidad eran completamente desconocidos.

A medida que se desciende por el sendero que lleva a la playa, se puede advertir la península delimitada por lo que en otra época fue una gran muralla.

El porqué de su emplazamiento en esta zona es deducible a simple vista. La disposición de la península otorgaba una defensa natural con el mar a la espalda, permitiendo centrar la defensa en dicha muralla. Un foso de unos 60 metros de largo por 4 de ancho y una profundidad de unos 3 metros.

Si bien se dice que este pueblo fue abandonado allá por el siglo I d.C, a día de hoy aún pueden evidenciarse gran parte de las fortificaciones, que el visitante puede recorrer, así como descubrir, en la zona más alta del castro, lo que podría haberse tratado de una especie de santuario.

Gracias a las obras de rehabilitación iniciadas en 2012, en la actualidad podemos disfrutar de uno de los rincones más singulares de Galicia.

Un paseo al pasado y a una sociedad que se adaptó al entorno sin apenas alterarlo.

Si bien no es el único vestigio castrexo de la comunidad gallega, su visita sigue teniendo un halo de misticismo que la convierte en inolvidable, especialmente por todas las incógnitas que rodean el castro y que, aun a día de hoy, siguen sin respuesta.

Un paseo que puede completarse visitando su vecino arenal Area Longa, uno de los arenales gallegos más populares de Galicia, el cual incluso ha llamado la atención de Condé Nast Traveler o National Geographic.