Alejandro Buela Pampín, el mejor expediente del IES do Milladoiro que sueña con ser astronauta

El joven, que ha cursado la secundaria en el centro de Ames, quiere estudiar Matemáticas y después Física

El viernes estará en A Coruña con los alumnos de Bachillerato más brillantes de Galicia

Alejandro Buela Pampín, a las puertas del IES do Milladoiro (Ames), donde ha cursado toda la secundaria

Alejandro Buela Pampín, a las puertas del IES do Milladoiro (Ames), donde ha cursado toda la secundaria / Susana López Carbia

No acaba de creérselo, pero Alejandro Buela Pampín, alumno del IES do Milladoiro (Ames), tiene uno de los mejores expedientes académicos de Galicia. La noticia se la daba hace unos días el propio director del centro y no pudo causarle más sorpresa. “Pensei que me estaba tomando o pelo”, explica el joven con una gran sonrisa. Y es que Alejandro confiesa ser de los que se dan el atracón los últimos días. “Sei que é un método cuestionable, pero funcionoume todo o Bacharelato”, relata, aunque puntualiza que intentó planificar más el estudio de cara a la ABAU. “Teño compañeiros que se organizan mil veces mellor ca min, pero si que é certo que ao final tiven forza de vontade para darlle ben duro os últimos días”, cuenta.

Lo cierto es que sus extraodinarias calificaciones lo llevarán a participar este viernes en A Coruña en el acto con el que la Consellería de Educación reconoce el esfuerzo de los estudiantes de Bachillerato más brillantes de Galicia.

Con una nota media de 9,2 en la fase general de la ABAU –12,7 en total–, Alejandro ya sabe lo que quiere estudiar. En realidad, lo tiene muy claro desde hace ya mucho tiempo. Su intención es graduarse en Matemáticas y, después, en Física. En algún momento se planteó la posibilidad de hacer el doble grado, pero lo descartó porque quiere vivir “un pouco máis tranquilo”.

“Se un quere sacar boas notas, hai momentos en que hai que pecharse a estudar, pero todo se pode combinar”

La ilusión de trabajar en la industria aeroespacial

A sus 18 años recién cumplidos –el pasado 2 de junio–, Alejandro no oculta la felicidad que le produce comenzar esta nueva etapa vital. “Sempre me pareceu que o lugar onde tiña que estar era a Universidade”, reconoce. Pero no es dando clase en sus aulas donde se ve en el futuro, una vez graduado, porque el sueño del joven es trabajar en la industria aeroespacial: “Faríame moita ilusión ser astronauta”, dice. Sabe que es un camino “duro”, pero está “dispuesto a intentarlo”.

De momento, y mientras no toque volver a hincar los codos, Alejandro se dispone a aprovechar el verano al máximo y planea sacarse el carné de conducir –ya está matriculado en la autoescuela–. “Despois dun curso tan duro como segundo de Bacharelato, quero facer todos os plans que poida”, afirma.

“Obviamente se un quere sacar boas notas hai momentos en que hai que pecharse a estudar, pero todo se pode combinar”, explica este joven, al que le gusta salir con sus amigos, el móvil -que utiliza para desconectar-, los videojuegos –tiene varias consolas–, andar en bicicleta y que toca el piano de manera autodidacta –sobre todo, composiciones de Bach y Mozart, sus autores favoritos–.

“Faime moita ilusión ir á Universidade. Sempre souben que era o lugar onde tiña que estar”

Alumno orgulloso del IES do Milladoiro

Alejandro, que reside en O Milladoiro con sus padres y su hermana, es un firme defensor de la enseñanza pública. “Non é en absoluto incompatible ter unha educación pública e laica e ter un bo expediente” y se siente muy orgulloso del centro en el que ha cursado toda la secundaria y que este año logró un 100% de aprobados en la ABAU. "Creo que fomos bastante ben preparados", asegura.

Agradece también el “apoyo” del personal del centro y recuerda especialmente al que fue su profesor de Física y Química en cuarto de ESO, Carlos Varela. También el respaldo que siempre le dieron sus padres:“Para min, son os mellores do mundo. Todo o que conseguín ata agora débollo a eles”, concluye el joven, del que sus profesores destacan cualidades como su “constancia, su curiosidad, su capacidad de análisis y de espíritu crítico”, pero, sobre todo, su “disposición” a ayudar a sus compañeros.

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