INVESTIGACIÓN

Clamor contra la violencia machista durante la reconstrucción del crimen de Andrea Yturry en Palmeira

Casi un centenar de personas se concentraron en las inmediaciones para rechazar la violencia machista

Clamor contra la violencia machista durante la reconstrucción del crimen de Andrea Yturry en Palmeira

Javier Rosende Novo

Jhul Príncipe Casahuaman, el hombre acusado de asesinar a su expareja Andrea Yturry Alaveen Palmeira (Ribeira) el pasado 19 de marzo, salió este jueves de prisión para participar en la reconstrucción del crimen machista.

Concentración de protesta durante la reconstrucción del crimen machista de Palmeira

Suso Souto

El acusado llegó esposado en un furgón policial poco antes de las 10.30 horas. Casi un centenar de personas, convocadas por la Asociación Mulleres en Acción, se habían concentrado en las inmediaciones para protestar contra las violencias machistas y mostrar su apoyo a la familia de Andrea Yturry. Entre los asistentes se encontraba la madre de la víctima, María Natividad Alave, así como otros familiares, amigos y vecinos. Dos o tres de las personas allí concentradas increparon a Jhul Príncipe llamándole "asesino", aunque en un tono bajo, sin pretender corear consignas, en medio de un grupo que se mantuvo desde el minuto uno en un respetuoso silencio.

La madre de Andrea Iturry, segunda por la derecha, tras la pancarta en la concentración

La madre de Andrea Yturry, segunda por la derecha, tras la pancarta en la concentración / Suso Souto

Desde primera hora de la mañana se desplegó en Palmeira un amplio dispositivo policial, en el que participaron más de una docena de agentes de la Policía Nacional (entre ellos, un equipo de la Policía Científica), Policía Local y Policía Judicial de la Guardia Civil. La calle en la que se encuentra la vivienda en la que tuvo lugar el crimen fue acordonada, y ni siquiera se le permitía el paso a los residentes en la zona.

En el operativo se utilizó un dron.

Participantes en la concentración convocada por Mulleres en Acción

Participantes en la concentración convocada por Mulleres en Acción / Suso Souto

Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado 19 de marzo, en la vivienda en la que residía la mujer, Andrea Yturry, de 24 años, que llevaba un tiempo separada del presunto asesino.

El hombre acuchilló supuestamente a la víctima en la casa y, posteriormente, se causó heridas a sí mismo, por las que tuvo que permanecer ingresado en el hospital. Ambos tenían un hijo en común de corta edad, que en ese momento no estaba en la vivienda.

La instrucción la realiza el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Ribeira. Jhul Príncipe será juzgado en la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña con jurado popular.

La asociación Mulleres en Acción Barbanza ha estado durante estos meses en contacto con la familia de la víctima, que les solicitó apoyo cuando conoció que se iban a producir estas diligencias. Marisol Guevara, una de las portavoces de la entidad, ha explicado que esta reconstrucción es "un momento muy duro" para la familia de la víctima, que "está reviviendo todo aquello que pasó".

Marisol Guevara ha recordado que uno de los objetivos de esta asociación es "visibilizar el gravísimo problema" de la violencia de género y ha llamado la atención sobre la necesidad de que "la gente tome conciencia de este grave problema" no solo en casos de asesinatos machistas, si no que tenga en cuenta "el sufrimiento que hay detrás", con situaciones de violencia que se prolongan durante años.

"Ahora mismo, una señora me contaba su historia, de 40 años de malos tratos detrás de la puerta de su casa, y me decía que su maltratador, cuando salía de casa, era una persona maravillosa y que los vecinos la culpaban a ella", ha ejemplificado.

Marisol Guevara ha apostado por "dar visibilidad al problema" y tomar conciencia de que es necesario "ayudar, denunciar y apoyar" a las víctimas, teniendo en cuenta que "es muy difícil, pero se puede salir".

Durante la concentración de este jueves, una portavoz de Mulleres en Acción ha leído un comunicado en el que han expresado su apoyo a la familia de la víctima y la condena "del asesinato que puso fin a la vida de Andrea", así como la repulsa de la sociedad hacia "todo tipo de violencia machista".

Cuando se cumplen tres meses del crimen, desde la asociación han apuntado que la familia de la joven está "recibiendo el apoyo" del Centro de Información a la Mujer de Ribeira y han confiando en que "tenga a su disposición todos los recursos psicológicos, jurídicos, sanitarios, de protección y de acogida que necesiten".

A mayores, han reclamado "que se le proporcione toda la información relacionada con sus intereses" para que "al terrible dolor de perder de un modo tan violento a un ser querido no se le tenga que unir a la sensación de desamparo o precariedad".

"La violencia machista es una grave vulneración de los derechos humanos y el asesinato es su más grave expresión, además de un problema social de primer orden. Es necesario que veamos esta violencia no como una acción aislada, sino como lo que es: un entramado de conductas, de normalización de actitudes, de mensajes que recibimos a través de la educación y de los medos de comunicación que estructuran la sociedad de un modo asimétrico", recoge el manifiesto.

La prevención, ha clamado Mulleres en Acción, es la herramienta "más eficaz" para evitar la violencia machista, de la mano de "la visibilización y la modificación de las conductas que la enmarcan", algo que, reclaman, debe involucrar tanto a mujeres como a hombres: "a toda la sociedad".

Jhul Príncipe Casahuaman el día que pasó a disposición judicial

Jhul Príncipe Casahuaman el día que pasó a disposición judicial / Suso Souto

El día que pasó a disposición judicial, Jhul Príncipe Casahuaman se confesó autor material del crimen, pero negó la premeditación, declarando que la muerte de Andrea Yturry se produjo en el transcurso de una acalorada discusión.