Un presunto rey del hachís de Ordes que había dejado los estudios muy joven y vivía a todo trapo

Los agentes aseguran que vendía a menores de edad, y que sus servicios eran muy populares en toda la comarca

Imagen de archivo de un agente de la Guardia Civil con una placa de hachís

cedido

El juzgado de Ordes no debería tener demasiadas complicaciones a la hora de instruir la acusación contra un jóven que, presuntamente y con apenas 21 años, se había convertido en el rey de hachís no solo de este municipio, sino en buena parte de la comarca. "Se trata de un chaval, vecino de la capital ordense, que dejó los estudios a una edad temprana -aseguran las fuerzas de seguridad-, y no tenía ocupación laboral conocida", remarcan. De ahí el convencimiento, unido a los más de dos kilos de resina de cannabis hallados en su vivienda, a la hora de propiciar su detención.

Y no se acaban ahí las sospechas contra el 'ínclito', porque este veinteañero parece que también era aficionado al tiro al blanco... o a algo peor, al hilo de las tres armas cortas de aire comprimido que se encontraron en su casa, además de los 370 euros en billetes fraccionados, siete pastillas de éxtasis y hasta 640 bolsitas destinadas, aparentemente, a albergar las dosis de estupefacientes.

Asimismo, es de justicia que reconocer que el impulso a la operación MOSVE lo dio la Policía Local, que no era ajena a las andanzas del detenido tras incautarle 60 gramos de droga este mismo año. Aunque tampoco estaba en Babia el grueso de la población, sobre todo la más joven, que sabía a dónde podía acudir a comprar resina de hachís, al parecer de forma más o menos habitual. Y es que cuando intervino la Benemérita, parece que el chaval ya portaba unas 15 dosis encima.

Pero, según ha trascendido, había más, y tras un registro domiciliario, los guardias civiles se incautaron de 21 tabletas de hachís con un peso aproximado de 2.152 gramos, más el resto de drogas, armas, útiles y dinero mencionados. También le acusan de vender a menores de edad, y era frecuentemente visto en lugares conocidos por ser puntos de encuentro de potenciales clientes. Además, muchos compradores estaban relacionados con centros educativos de la localidad.