El sector privado acude al auxilio de Ames ante la carestía de vivienda

El Concello otorgó licencia a una promoción equivalente a un campo de fútbol en la entrada de Bertamiráns

Terrenos para contruir vivienda en el margen derecho de la avenida da Maía, a la entrada de Bertamiráns desde Santiago

Terrenos para contruir vivienda en el margen derecho de la avenida da Maía, a la entrada de Bertamiráns desde Santiago / C.D.A.

Ante el clamor, generalizado, por la falta de vivienda en buena parte de la comarca, el Concello de Ames está recurriendo a la cesión de parcelas de promoción en el entorno de la iglesia e instituto de Milladoiro, donde están pendientes de que el Instituto Galego da Vivenda e Solo desarrolle allí 213 pisos. Pero el sector privado también parece que empieza a arrimar el hombro, y la administración municipal acaba de conceder licencia de edificación para varias decenas de inmuebles en su capital municipal, en la entrada desde Santiago (conexión de la avenida da Maía y la rúa da Rosaleda).

Serán 9.000 metros cuadrados (como un campo de fútbol), dedicados a edificaciones, con cuatro bloques residenciales: uno para vivienda unifamiliar de 263 metros cuadrados y otros tres destinados a residencial, con superficies edificables que oscilan entre los 2.698 y los 3.236 metros cuadrados. Se encuentran en el margen derecho de la avenida da Maía, en el entorno que media entre las zonas conocidas como O Bosque y Codesido, justo enfrente del desvío que lleva a Lapido. Y a falta de concretar los datos, podría superar el centenar de viviendas.

Pero a esta nueva promoción se une la intención del Ayuntamiento de Ames de poner a disposición de los promotores privados hasta 3 parcelas en la zona del premiado paseo fluvial, y también desarrollar el proyecto de la junta de compensación de As Pateiras, la urbanización de chalets inacabada que se ubica antes de la escuela infantil O Bosque, a pie de la avenida da Peregrina. En este caso, la edificación corre igualmente a cargo de la iniciativa privada, y la previsión es levantar hasta ochenta inmuebles, que se unirán a los otros tantos que ya están ocupados en este mismo entorno desde hace varios años.

Inmuebles que vuelan

Hay que poner en valor que, igualmente, se está reactivando la construcción en la citada zona del paseo fluvial, y también en Novo Milladoiro y la travesía do Porto de la mayor urbe de Ames, pero las inmobiliarias locales lamentan que apenas exista ya disponibilidad de pisos (cuando ni siquiera están terminados los edificios), porque se adquieren con mucha celeridad. A esta circunstancia achacan, igualmente, la escasez de alquileres, sobre todo en la misma localidad de Milladoiro, que se ha convertido desde hace décadas en una alternativa para los residentes que no quieran abonar los exorbitados precios que existen en Santiago de Compostela. Esta circunstancia revierte en que la población de hecho podría superar ya las 14.000 almas allí, según las estimaciones del gremio.

De cualquier forma, la capacidad de la administración para poner en el mercado vivienda a precio razonable pasa por los inmuebles de protección y promoción pública. Y, en este caso, la mayor bolsa se encontraría a ambos márgenes de la avenida do Muíño Vello, en la mayor urbe.

En concreto, la intención es que el IGVS levante un máximo de 28 pisos en un terreno situado justo detrás de la nueva iglesia de San Xosé, mientras que las otras cinco cuadrículas, en este caso emplazadas entre el actual Instituto do Milladoiro y el futuro colegio, el tope se ha puesto en 37 viviendas en cada una de ellas. 

En total, suman 5.338 metros cuadrados. Estas viviendas de promoción pública tendrán que destinarse a domicilio habitual y permanente de sus adjudicatarios, sin que en ningún caso se puedan ocupar como segunda residencia ni dedicarse a ningún otro uso, excepto en los supuestos legalmente permitidos.

Testimonio del regidor

La cuestión habitacional preocupa, y más en un municipio, como Ames, que en buena parte se nutre con nuevos vecinos que no pueden adquirir pisos en Santiago. Por ello, el regidor Blas García tiene claro que “durante este mandato estamos centrando os nosos esforzos en facer que Ames siga medrando. Temos o deber de responder á demanda de vivenda existente para facer que este Concello siga na senda de crecemento”, dice.

Por ello, se está echando mano de todas las posibilidades que brinda la normativa a la hora de favorecer las nuevas construcciones residenciales, y lo explica de esta manera: “Traballamos en dúas vías, a creación de vivenda pública en colaboración co IGVS e no impulso da iniciativa privada. A prioridade é facer que a vivenda sexa asequible”.

Hay que recordar que Ames vivió, desde los años 90, un auténtico bum de la construcción que se aceleró con la llegada del nuevo siglo. Entornos hasta hace un par de décadas yermos, como la zona del paseo fluvial de Bertamiráns, la salida hacia A Condomiña o Galdrachán, ya en Milladoiro, están convirtiéndose en auténticas bolsas de vivienda que se empiezan a quedar pequeñas. 

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