Amicos combate la exclusión social con la formación laboral de 17 víctimas de violencia de género

Promueve su inserción en empresas del Barbanza

En anteriores ediciones, el programa logró emplear a 30 mujeres en esa situación

Meneses, delante, 5ª por la izqda., con directivos de Amicos y los participantes en el campamento

Meneses, delante, 5ª por la izqda., con directivos de Amicos y los participantes en el campamento / Cedida

El servicio de orientación laboral de la asociación de personas con discapacidad intelectual Amicos, de Ribeira, sigue avanzando en la prestación de apoyo y orientación a personas en situación de vulnerabilidad, y, por tercer año consecutivo, incorpora un programa exclusivo para mujeres en situación de violencia de género que comenzó este miércoles y en el que participan 17 mujeres. 

En la actualidad, la entidad boirense da servicio a más de 1.300 personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad, y su servicio de orientación laboral facilitó que 330 personas encontrasen un empleo.

El objetivo del programa es la inserción laboral de las participantes, combinando la formación con la concienciación y la mediación con el tejido industrial del Barbanza.

Amicos logró que más de treinta mujeres en situación de violencia de género encontrasen empleo en los últimos años. El programa incluye formación especializada para el empleo, que combina con el curso de manipulación de alimentos.

Por otra parte, 15 usuarios, de entre 18 y 30 años, y varios residentes en el Fogar Amicos iniciaron este jueves el campamento de voluntariado juvenil de la entidad en el parque natural de Corrubedo (Ribeira), donde recibieron la visita de la directora xeral de Xuventude, Lara del Carmen Meneses. Asistieron también Antía Alberte, edil de Mocidade e Medio Ambiente de Ribeira; Xoán España, director general de Amicos; y Digna Iglesias, vicepresidenta de la asociación.

Durante dos semanas convivirán con otros jóvenes en riesgo de exclusión social o con discapacidad intelectual y/o autismo de varios puntos de España y de diversos países.

Se alojan en el camping Ría de Arosa de A Pobra, desde donde se desplazan a puntos como la isla de Sálvora, Corrubedo o Carril para realizar distintas actividades de conservación dirigidas a preservar el patrimonio natural y cultural gallego, con una perspectiva solidaria e inclusiva.

Pero sus actividades van más allá de la limpieza de playas, la clasificación de residuos a través de juegos, la caracterización de especies que habitan cada zona o la erradicación de especies exóticas invasoras; también participan en talleres, en la reconstrucción de hórreos y en actividades inclusivas para fomentar el espíritu de equipo y el carácter inclusivo de la iniciativa, así como en juegos tradicionales, deportes en la playa, paseos en kayak, visitas culturales a Santiago y a los castros de la comarca y rutas de senderismo cultural y natural por el Camino de Santiago.