La reforma de los jardines de la Casa-Museo de Rosalía incorpora especies citadas en su ‘Herbario’

La actuación se diseñó en base al primer plan director que se redactó en Galicia para un espacio ajardinado

El paisajista Miguel Lois, izqda., Anxo Rei, Valentín González, Anxo Angueira y la edil Mariló Saco

El paisajista Miguel Lois, izqda., Anxo Rei, Valentín González, Anxo Angueira y la edil Mariló Saco / Cedida

El presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, el alcalde padronés, Anxo Rei, y el presidente de la Fundación Rosalía de Castro, Anxo Angueira, participaron este jueves en la inauguración de los renovados jardines de la Casa-Museo de Rosalía (Padrón).

La reforma, que tomó como base el Plan Director (el primero redactado en Galicia para un jardín) realizado en 2021, tuvo una inversión de más de 80.000 €, de los cuales la Diputación aportó 60.000, el Concello 15.000 y la fundación 5.000.

La reforma fue presentada por uno de los responsables del proyecto, el paisajista Miguel Lois, quien explicó que el objetivo era “potenciar el carácter ornamental, conseguir una mayor naturalización del jardín y simplificar el mantenimiento”.

Respecto al arbolado, el 74% es de camelias y el 16% de otras especies de hoja perenne, por lo que solo el 10% de los árboles son caducifolios.

Este desequilibrio hizo necesaria la introducción de nuevos árboles de hoja caduca, que ofrecen una belleza estacional y una amplia variedad de colores a lo largo del año.

Se introdujeron especies citadas en el Herbario de Rosalía y que son comunes en todo el país, como distintos tipos de rosas (la flor más citada por la autora, a quien familiarmente llamaban Rosa) y “estraloques, lirios, fieitos, carballos e moitas outras”, dijo Lois. También se replantaron “albariñas uvas” (tal y como aparece en la obra de Rosalía). 

En la entrada al jardín se reconstruyó por completo el pavimento de piedra, haciendo a su vez accesible el acceso principal. Se retiraron los setos de boj gravemente dañados por hongos y se instaló un sistema de riego automático en cada unas de las nuevas zonas de plantación. 

La reforma del jardín también trajo consigo nuevos modelos de gestión del mantenimiento. En las praderas se aumentó el grado de naturalización para favorecer la aparición de la flora espontánea o la flora humilde que ocupa un lugar verdaderamente destacado en la producción literaria de Rosalía, a que ella se refería como “herbas do campo florido” y “herbiñas do camposanto”.