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"Si no utilizamos los hórreos correctamente, daremos una imagen penosa al resto del mundo"

El Encuentro Internacional sobre Graneros Elevados se celebró este fin de semana en el Museo do Moble e da Madeira de A Estrada

El hórreo Gran Suite de cenlitrosmetrocadrado permite un uso alternativo para estos graneros

El hórreo Gran Suite de cenlitrosmetrocadrado permite un uso alternativo para estos graneros / Javier Iglesias

Anxo Bentrón

Anxo Bentrón

Santiago

Durante el pasado fin de semana se celebró en el Museo do Moble e da Madeira de A Estrada la tercera edición del Encuentro Internacional sobre Graneros Elevados. Un congreso internacional que, durante tres jornadas, contó con la presencia de más de 70 investigadores llegados de diferentes puntos de España, Portugal, Turquía, Suiza, Francia, Brasil o México.

El presidente de la Red Internacional Horrea de Graneros Elevados Tradicionales, Carlos Henrique Fernández Coto, finalizó el congreso con la publicación de unas conclusiones sobre el mismo, recordando que el encuentro tenía una premisa clara como era "la reflexión sobre el futuro de los hórreos en aquellas regiones en las que el maíz dejó de ser cultivado de modo doméstico".

Visita al hórreo de la rectoral de la parroquia estradense de Ribela

Visita al hórreo de la rectoral de la parroquia estradense de Ribela / Cedida

"No basta con la protección tan fuerte que tienen los hórreos en Galicia, es necesario actuar más allá, promoviendo la conciencia en las comunidades portadoras para que consideren el hórreo como un tesoro", indicó el presidente de la Red Horrea, añadiendo que se trata de un bien identitario que "debemos preservar para nuestros hijos y nietos".

Fernández Coto puso de ejemplo a regiones como Asturias, Cantabria o Portugal, en las que a pesar de no tener protegidos los hórreos por patrimonio, "los cuidan, restauran y utilizan para otros fines distintos del almacenamiento de grano, huyendo del tan recurrido uso turístico". Del mismo modo, el también presidente de la Asociación para a defensa do Patrimonio Cultural Galego (Apatrigal) defendió que no se pueden dedicar todos los hórreos a usos turísticos, ya que "representa una banalización del patrimonio, convirtiéndolo en espectáculo".

Imagen del hórreo de Pazo de Ortigueira de la localidad vedresa de Santa Cruz de Rivadulla

Imagen del hórreo de Pazo de Ortigueira de la localidad vedresa de Santa Cruz de Rivadulla / Cedida

Al margen de este uso turístico, Fernández Coto subrayó otra premisa clara: "No debemos permitir que se fosilicen, que queden como monumentos del pasado, sin uso, sólo para disfrute visual". El presidente de la Red Horrea explicó también que tener el hórreo como una escultura del jardín o del entorno de la casa, es muy perjudicial, ya que "acabará cayendo por falta de uso y mantenimiento".

En este sentido, mostró la necesidad de "actuar en ellos y usarlos para fines distintos, manteniendo vivo lo inmaterial de estos bienes". Y es que como recordó ya surgieron diversas ideas para utilizar los hórreos como biblioteca, bodega, para hacer yoga, como cabañas o para almacenar objetos de la casa.

Fernández Coto concluyó recordando que no se puede pensar en los hórreos como "estorbos o piezas decorativas", sino que deben verse como "una oportunidad de nuestra identidad y que, si los dejamos abandonados o no los utilizamos correctamente, daremos una imagen penosa al resto del mundo".

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