Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La Diputación explora promover un nuevo modelo de residencias públicas

El ente provincial apuesta por los centros «de quinta generación», que dan más libertad a los usuarios, permiten tener mascotas o huertas y buscan mayor integración comunitaria

Modelo de residencia de mayores de quinta generación diseñada por un estudio de arquitectura

Modelo de residencia de mayores de quinta generación diseñada por un estudio de arquitectura / Cedida

Javier Ramos

Javier Ramos

Más de un cuarto de las personas residentes en Galicia tiene más de 65 años. El vertiginoso bum poblacional de la segunda mitad del siglo pasado se ha ido transformando paulatinamente en un invierno demográfico con tasas de envejecimiento elevadísimas, que apenas encuentran parangón en comunidades vecinas como Asturias o Castilla y León. A comienzos de 2023, el censo constataba que más 710.000 gallegos superaban esta edad, varios cientos de miles más que a comienzos de la década de los 2000.

Este progresivo cambio en la estructura de la población hace necesarias también modificaciones sustanciales en el catálogo de servicios públicos y en la forma en que se prestan los mismos. Galicia cuenta en la actualidad con 411 centros de atención residencial: 285 residencias y 126 viviendas para mayores. Un total de 23.189 plazas, de las que solo un cuarto son de titularidad pública, aunque el financiamiento por parte de las diferentes administraciones llegue a cerca del 75% de la oferta. Una oferta con una proporción aproximada de tres plazas por cada cien habitantes mayores de 64 años, lejos de los estándares recomendados.

Así pues, el elevado volumen de población gallega en edades próximas a la jubilación hace que sea necesario tomar medidas en anticipo de cómo será la situación en apenas unos años. En este sentido, la Deputación Provincial da Coruña ha dado cuenta recientemente de las líneas maestras de sus planes para construir tres residencias públicas en los ayuntamientos de As Pontes, Rianxo y Ordes.

Siguiendo el modelo nórdico

Estos centros no solo supondrán un incremento del número total de plazas residenciales en centros públicos, sino que la intención de la institución provincial es que sirvan para traer a Galicia un nuevo modelo de solución habitacional para los más mayores: las conocidas como residencias de quinta generación.

Una idea importada de los países escandinavos, con menos plazas por centro, atención más personalizada y que persigue crear entornos similares a hogares para mejorar todo lo posible la calidad de vida de las personas usuarias.

Apartamentos equipados con salón y cocina, en vez de habitaciones a modo de hotel; espacios comunitarios abiertos no solo a los residentes, sino a toda la comunidad vecinal; eventos culturales y salas de exposiciones. Entornos que dejen atrás el antiguo concepto asistencialista de las residencias de mayores y promuevan su integración social. En palabras del presidente de la Deputación, Valentín González Formoso, el objetivo es crear espacios donde «uno desee incluso estar», por su catálogo de servicios o sus posibilidades sociales y de ocio.

Estas nuevas residencias plantean incluso la creación de huertas a cargo de los propios usuarios o la inclusión de mascotas en los espacios privados, dado que el cuidado de animales y vegetales ha demostrado ser una forma eficaz de prevenir el deterioro cognitivo y mejorar el bienestar de los más mayores. También los módulos habitables serán concebidos como espacios personalizados, que podrán decorarse al gusto de los residentes para ser más acogedores y familiares.

Todavía en fase de diseño

Estos nuevos centros se hallan todavía en fase de diseño por parte de empresas especializadas, aunque la intención del gobierno provincial es convertirlos en realidad durante la presente legislatura, que expira en la primavera del 2027. «Nos metemos donde no nos llaman, donde no tenemos competencias, pero creo que el motivo lo justifica», agrega Formoso, que subraya que este estrato de la población gallega «necesita soporte institucional».

De este modo, las nuevas residencias promovidas por la Deputación da Coruña darán servicio a varios municipios de las comarcas implicadas, en las que tratarán de que toda la población se integre y participe del día a día de estos centros como parte de la comunidad y no como entornos aislados para la simple atención y cuidado de los internos.

En el modelo nórdico, según exponen fuentes provinciales, es habitual que personas no dependientes que comparten vida con los usuarios de estas residencias o apartamentos se muden con ellos para facilitar el paso a esta nueva etapa, independientemente de que ellos no necesiten de los mismos cuidados, puesto que favorece que puedan llevar a cabo vidas plenas e independientes.

La primera, en As Pontes

La primera de las residencias que tratará de promover la Deputación será la que dé servicio al entorno de As Pontes, adaptándose a este nuevo modelo para evitar el desarraigo y la soledad de las personas mayores. De salir adelante, será el primer centro que teste este nuevo modelo, en el que está previsto contratar a un mayor número de trabajadores, acorde a la nueva filosofía de funcionamiento de estas instalaciones, que también prevén que puedan incorporar gran variedad de avances tecnológicos: desde sistemas de domótica o telemedicina hasta planes de rehabilitación física y cognitiva, sensores de movimiento o iluminación y climatización inteligentes.

Todos estos puntos fueron tratados recientemente en una reunión de la comisión político-técnica creada en la institución provincial para supervisar estas actuaciones, la cual se encargará de la coordinación y seguimiento de los planes para su construcción y puesta en funcionamiento. En ella están presentes el titular del gobierno provincial, diputados y técnicos de los diferentes departamentos involucrados en los proyectos.

Tracking Pixel Contents