Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Dos muertos y un herido grave en Vedra en una brutal colisión causada por el exceso de velocidad

Los fallecidos son Suso Fernández Riveiro, de 34 años y vecino de San Fins de Sales, y Lucía Barcia Ferro, de 33 y natural de A Estrada, que conducían dos de los vehículos siniestrados

Lucía Barcia Ferro y Suso Fernández Riveiro, fallecidos en el accidente que se registró el jueves por la noche en Vedra

Lucía Barcia Ferro y Suso Fernández Riveiro, fallecidos en el accidente que se registró el jueves por la noche en Vedra / CEDIDA

Susana López Carbia

Susana López Carbia

Vedra

Todo apunta a que el exceso de velocidad fue la causa del brutal accidente de tráfico que en la noche del jueves acabó con la vida de dos treintañeros en la carretera N-525, a la altura de Santa Cruz de Ribadulla, en el término municipal de Vedra. En el siniestro, en el que se vieron implicados tres vehículos, otras tres personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad, y dos de carácter leve.

Los fallecidos son Lucía Barcia Ferro, de 33 años, natural de la parroquia de Remesar, en A Estrada, y Suso Fernández Riveiro, de 34, vecino de San Fins de Sales, en Vedra, localidad en la que también residía el herido grave, R.R.L., varón de 34 años, que permanece ingresado en la uci del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), al que fue trasladado por una ambulancia asistencial del 061.

El accidente se produjo en el kilómetro 323 de la N-525, en un tramo donde la velocidad está limitada a 50 kilómetros por hora y en el que están prohibidos los adelantamientos. En torno a las 23.20 horas, el Audi A3 Limousine negro que conducía Suso Fernández, y que, según un testigo presencial, circulaba a gran velocidad en dirección a Santiago, invadió el carril contrario y colisionó frontalmente contra el Audi A3 Sportback de color rojo que pilotaba Lucía Barcia.

A consecuencia del violento impacto, este último vehículo salió despedido hacia atrás y chocó contra un tercer coche que circulaba en el mismo sentido, un Nissan Qashqai, para, finalmente, impactar contra el guardarraíles, salirse de la vía por encima de este y acabar cayendo por un talud.

El accidente se produjo en un tramo limitado a 50 km/h en el que está prohibido adelantar

«Iba lanzado»

Según pudo saber este diario, un testigo presencial vio pasar el Audi negro en dirección a Santiago «a toda velocidad» poco antes de que se produjese el impacto. «Iba lanzado», asegura. Otros testimonios indican que el vehículo «iba picado» con otro coche instantes antes de la colisión e incluso que «estaba adelantando a otro vehículo», si bien este extremo no ha podido ser confirmado. La Guardia Civil instruye el atestado para determinar las causas del siniestro.

Tras el brutal accidente varios particulares alertaron al 112 Galicia de la gravedad del impacto e indicaron que había al menos dos personas atrapadas en los vehículos. Los efectivos del GES de A Estrada desplazados al lugar tuvieron que actuar para excarcelar los cuerpos sin vida de los dos conductores.

Los dos ocupantes del tercer vehículo sufrieron heridas leves. Se trata de M.A.C., de 51 años, y J.A.L., de 19, al parecer padre e hijo.

Desde el 112 Galicia se informó al Grupo de Intervención Psicolóxica en Catástrofes e Emerxencias, del Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia, por si se requería asistencia psicológica para los familiares de las víctimas.

La joven fallecida trabajaba en Hijos de Rivera, en A Coruña

En el momento del accidente, Lucía Barcia se dirigía a casa de sus padres en la parroquia estradense de Remesar. La joven trabajaba en Hijos de Rivera, en A Coruña, ciudad en la que residía habitualmente. Se da la circunstancia de que había cambiado un turno de trabajo para regresar antes de lo previsto a la casa familiar.

«Es una auténtica tragedia que fallezcan dos personas que tenían toda la vida por delante», se lamentaba el alcalde de Vedra, Carlos Martínez Carrillo, quien pasó por el lugar del accidente cinco minutos antes de que se produjese. Sobre las causas del suceso, el regidor prefiere esperar a lo que determine el atestado, pero sí quiso hacer un llamamiento a la prudencia en la carretera: «Al coche hay que tenerle mucho respeto, porque al final esto le puede pasar a cualquiera».

Jesús Fernández Riveiro, al que sus conocidos llamaban Suso, está siendo velado en San Pedro de Sarandón, en Vedra, y será enterrado a partir de las cuatro y media de este sábado en San Fins de Sales.

Tracking Pixel Contents