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Ames, Brión y Oroso ganaron en diez años más vecinos que Santiago

Solo uno de cada cuatro concellos coruñeses tiene más habitantes que hace una década

Zona verde en Bertamiráns, la capital municipal de Ames

Zona verde en Bertamiráns, la capital municipal de Ames / CEDIDA

Susana López Carbia

Susana López Carbia

Ames

Apenas uno de cada cuatro municipios coruñeses ganó población en la última década. Entre 2014 y 2024, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la provincia de A Coruña perdió un 0,39% de sus vecinos, aunque la evolución demográfica de los 96 ayuntamientos fue muy desigual.

El censo poblacional se incrementó en dos de las tres grandes ciudades: A Coruña y Santiago, que crecieron un 1,82% y un 3,9%, respectivamente. Pero es en las áreas metropolitanas de ambas urbes donde el incremento poblacional es especialmente significativo, favorecido por la situación geográfica, la expansión residencial hacia la periferia y las buenas conexiones viarias, que hacen de estos municipios, nacidos en muchos casos como ciudades dormitorio, espacios cada vez más atractivos para vivir.

Ames, motor demográfico

En la comarca compostelana, los datos confirman que Ames se consolida como motor demográfico. Entre 2014 y 2024 incrementó su censo un 9,5%, pasando de 29.975 a 32.812 habitantes. Crece, pues, porcentualmente, más del doble que Santiago.

En términos absolutos, la suma de los nuevos vecinos que eligieron vivir en Ames, Brión y Oroso supera a los 3.736 nuevos habitantes que consiguió contabilizar la capital gallega en una década.

La sangría demográfica es especialmente notoria en Mazaricos, Coristanco y Zas

Al igual que Ames, Brión crece con fuerza, tras ganar un 9% de población entre 2014 y 2024, pasando de 7.519 a 8.197. También Oroso se anota un 4,8% de incremento censal, desde los 7.400 a los 7.757 vecinos empadronados en 2024. Entre los tres sumaron 3.872 nuevos habitantes. Junto a ellos, destaca Teo, que se anota una subida del 4,3%, con casi 800 habitantes más en diez años.

Este patrón refleja una tendencia clara: mientras las grandes ciudades crecen de manera moderada, son los municipios del entorno metropolitano y las áreas próximas los que lideran el aumento poblacional, gracias a su capacidad de absorber población atraída por mejores condiciones de vida, vivienda más accesible y buena conectividad con los núcleos urbanos principales.

En el extremo contrario, la caída de población es especialmente notoria en municipios rurales del interior de la provincia, como Val do Dubra, Trazo, A Baña, Rois o Lousame, aunque también se da en la costa (Muros u Outes) y, en especial, en Costa da Morte, con Mazaricos, Coristanco y Zas a la cabeza de los que más sufrieron la sangría demográfica en diez años.

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