Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Acometen el tramo estradense y siguen en el de Teo para abrir la autovía en 2028

Las actuaciones en la orilla coruñesa del Ulla van a terminar a principios de 2026

Al mismo tiempo, obran en los 4 km hasta O Rollo con dos viaductos, un paso superior y 4 inferiores

La alcaldesa de Teo, segunda izquierda, con la conselleira y el regidor estradense en el inició de obras

La alcaldesa de Teo, segunda izquierda, con la conselleira y el regidor estradense en el inició de obras / Xunta

A Estrada

La Xunta de Galicia inició las obras del segundo tramo de la autovía Santiago-A Estrada (AG-59), entre Pontevea y O Rollo, que supondrá una inversión de más de 31 millones de euros.

La conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, supervisó este jueves los trabajos del nuevo trecho de la prolongación de la AG-59. El citado recorrido, que contará con una longitud de 4 kilómetros, constará de otros dos viaductos, uno sobre el río Ulla y otro sobre lo el curso del Vea, además de un paso superior y cuatro inferiores (en estos últimos es donde acometen ahora las obras).

Allegue explicó que el proyecto de esta intervención se impulsó de manera paralela mientras avanzan las obras del primer tramo, entre A Ramallosa y Pontevea, en este caso, 3,5 kilómetros en el Ayuntamiento de Teo. Y también señaló que el Gobierno gallego está invirtiendo en este recorrido inicial un presupuesto de 32,3 millones, y que las obras están entrando en la recta final. Así, detalló que se prevé el final de los trabajos en los primeros meses del 2026.

Trabajos complejos

La conselleira hizo hincapié en la envergadura y en la complejidad de estos trabajos, que necesitaron de voladuras de cara a acometer excavaciones para los desmontes en zonas rocosas, que no podían ser realizadas con medios mecánicos convencionales.

Y remarcó que la prolongación de la autovía AG-59 es una actuación estratégica que contribuirá a mejorar la seguridad vial y facilitar la comunicación entre la capital gallega y la comarca de Tabeirós-Terra de Montes, favoreciendo su competitividad. Destacó que la Xunta sigue trabajando para alcanzar en el 2028 una autovía, con un total de 14 km y con una inversión de 67 millones en estos dos tramos, que permitirá reducir 10 minutos el viaje entre Santiago de Compostela y A Estrada.

Exigen una mejor conexión con Ponte Ulla

Sin salir del apartado viario, vecinos de A Estrada denuncian el abandono e inseguridad de la carretera PO-213, que une la localidad estradense con la de Ponte Ulla, en Vedra. A su juicio, «a calzada é estreita e está chea de baches», además de soportar mucho tráfico pesado. Entre los puntos más problemáticos, señalan el de Arnois, Berres o Paradela. Y pese a que son conscientes de que existe un anteproyecto de mejora, creen que deben de acelerarse los plazos ante los perjuicios creados.

Según los afectados, transitar por este vial, ya sea en vehículo o a pie, «é unha operación de risco». Asimismo, denuncian la existencia de una arenera en la zona, a la que acuden y de la que salen camiones de gran tonelaje, y los errores del GPS provocan problemas en las partes más estrechas, dificultades que hacen extensible al transporte escolar.

También abogan por una reforma ambiciosa, que vaya más allá de un rebacheo. Y dejan claro que es indispensable dotarla con arcenes y aceras en los núcleos por los que discurre. Esta circunstancia, según declaraban públicamente, contribuiría a que la gente no abandonase el rural estradense.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents