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La solidaridad que nació de un club de fans: "Esto de Milladoiro es solo el comienzo"

Verónica Santacreu y la "familia de bandidos” del cantante Dolce impulsan una recogida de juguetes en la Casa da Cultura de la localidad amesana

Verónica Santacreu con los juguetes que se donarán a niños de familias en situación de vulnerabilidad

Verónica Santacreu con los juguetes que se donarán a niños de familias en situación de vulnerabilidad / CEDIDA

Susana López Carbia

Susana López Carbia

Ames

En la Casa da Cultura de Milladoiro (Ames) se vive estos días más trasiego del habitual. Entre bolsas y cajas repletas de juegos de mesa, peluches o libros, Verónica Santacreu —valenciana afincada en el municipio desde 2006— anima a colaborar en la recogida solidaria de juguetes que en total se lleva a cabo en cuatro puntos de Galicia y que promueve el club de fans del cantante urbano Dolce, artista vigués de música reggaetón.

La campaña estará activa hasta el 15 de diciembre, fecha en la que el propio cantante acudirá en persona a Milladoiro para recoger los juguetes y conocer a quienes han impulsado esta iniciativa. “Ese día tendremos un pequeño evento a las ocho de la tarde, con foto incluida con el alcalde Blas García y con Dolce, que vendrá con su furgoneta”, explica Verónica, emocionada ante la posibilidad de conocerlo.

La relación entre las personas que ahora impulsan esta recogida de juguetes nació este mismo año, en febrero, “a través de una red social”. De seguir sus directos y charlas informales, los seguidores fueron creando un vínculo que terminó convirtiéndose en una comunidad estable: la “familia de bandidos de Dolce”, un club de fans que reúne a 50 personas muy activas —aunque el artista cuenta con miles de seguidores—. Verónica es la presidenta del grupo en Galicia. “Nos unió su música, pero también la cercanía. Él nos ayudó mucho a nivel personal y nosotros lo apoyamos día a día”, cuenta.

El origen de la campaña está en una recogida que Dolce realizó el año pasado “a título personal”, colaborando con la asociación viguesa Cada Niño un Juguete. Ante el éxito de aquella primera experiencia, este año decidieron ampliarla y sumar varios puntos de entrega en Galicia: A Coruña (Facultade de Socioloxía), Milladoiro (Ames), Ourense (CrossFit en Xebreiro) y el Concello de Becerréá, en Lugo.

Juguetes nuevos o usados, pero en buen estado

Los juguetes —nuevos o usados, pero siempre en buen estado— deben entregarse sin envolver, para que la asociación pueda clasificarlos por edades. En Milladoiro, pueden depositarse de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 y de 16:00 a 21:00 horas. Por la mañana, se dejan con el conserje; por la tarde, Verónica está en la sala recogiendo personalmente.

Aunque al principio costó arrancar, la respuesta ha ido creciendo. “Es muy gratificante saber que el tiempo que inviertes va a hacer felices a muchos niños que lo están pasando mal”, afirma. La asociación viguesa, además de atender a familias vulnerables de Galicia, envía juguetes a zonas afectadas por emergencias, como la dana de Valencia, o a países en conflicto, como Siria.

Para Verónica —madre de dos niñas y trabajadora de supermercado— esta es una experiencia “muy emocionante” que compagina como puede con la familia y el trabajo. Y está convencida de que no será la última: “Esto es solo el comienzo. Nos unió la música, pero ahora nos une también la solidaridad. Queremos seguir ayudando”.

El 15 de diciembre, ella y Dolce recorrerán por la mañana Becerréá para recoger allí los juguetes y, por la tarde, Milladoiro. “Para mí será muy especial”, asegura. Una muestra de cómo un club de fans puede convertirse en una red de voluntariado que reparte ilusión mucho más allá de las pantallas.

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