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La escuela unitaria de Aro: la única sufragada por la emigración que funciona en Barcala cumple cien años

La Unión Barcalesa de La Habana acordó construirla en 1926

Las de Covas, Seoane, Liñaio o Broño tienen hoy otros usos

Estado actual de la escuela unitaria de Aro, construida por la Unión Barcalesa

Estado actual de la escuela unitaria de Aro, construida por la Unión Barcalesa / GM

Negreira

Hubo un tiempo, hasta bien entrado el siglo XX, cuando la educación en el medio rural dependía de la existencia de pequeñas escuelas. Y los fondos de la diáspora fueron esenciales para su puesta en marcha. Pues bien, hoy en la comarca barcalesa (Negreira y A Baña) solo queda en funcionamiento una de estas unitarias sufragadas por la emigración: la de Aro que, además, en 2026 cumplirá un siglo de existencia.

Así, las otras grandes sedes que recibieron fondos de la emigración, como los colegios de Covas o Seoane, hoy tienen usos distintos al puramente educativo. Y, sin embargo, la primera escuela de indianos construida en la comarca de Barcala, fue promovida en Liñaio por otra entidad, la Sociedade de Instrucción La Moderna de Barcala, y la de Broño o Portor también recibieron fondos de ultramar. Hoy solo funcionan la de Lañas, menos antigua, y la de Aro.

Posibles terrenos

Al hilo, fue en agosto del año 1914 cuando una comisión visitaba la parroquia negreiresa de Aro «na procura de posibles terrenos para erguer a escola», ofreciendo un socio –Celestino Pensado– un terreno en Portela do Vilar, que se acepta. Ya el 16 de septiembre llegan los primeros cálculos, y se estima «que os coste total da obra ascenderá a 9.000 ou 10.000 pesetas», según los archivos de la diáspora.

Sin embargo, se suceden desavenencias entre los socios que, el 10 de abril de 1916, deliberan y acuerdan dejar en suspenso la obra. Años después, en 1925, llegan noticias de las «malas condicións» de algunos centros educativos barcaleses, por lo que se suceden las inspecciones y el ruego a los profesores de que reflejen «o espíritu que quere inculcar a Unión Barcalesa». Sea como sea, se llega a un consenso, y en abril de 1926 «tomáse a decisión de construi-la escola de Aro» por el doble de presupuesto: 18.251 euros. Y ya en junio de 1930, se arrienda al Concello de Negreira.

Para el historiador local Amancio Liñares Giraut, estaría bien que se decidiese «facer algunha conmemoración no ano vindeiro» ante tal centenario.

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