Oleada de robos: "Queda la luz encendida para que parezca que hay gente en casa"
Vecinos de zonas afectadas por los asaltos en el cinturón de Santiago viven el día a día con cierto temor: "La inseguridad hace que te comas la cabeza"

Patrulla de la Guardia Civil en el rural. / G.C.

La oleada de robos en viviendas que sacude el cinturón de Santiago desde el mes de diciembre mantiene en vilo a los vecinos de las zonas afectadas. Da igual que el epicentro de la actividad delictiva se traslade a otra zona más alejada o incluso de otro municipio, porque una vez uno vive un episodio así en su entorno, cuesta pasar página. "La inseguridad que te provoca hace que te comas la cabeza, porque entran en tu casa, que al fin y al cabo es tu zona de confort".
Quien habla es un vecino de Calo (Teo), una de las primeras zonas donde se empezó a hablar de la llamada Banda del Volvo, en referencia a un coche de esa marca sueca, un modelo antiguo y familiar, en el que en teoría se desplazan los delincuentes. Aunque a él no le robaron, si lo hicieron en viviendas cercanas, por lo que prefiere no dar pistas sobre él ni sobre su casa, como es normal. Porque el temor está siempre presente.
"La gente mayor tiene bastante miedo y el resto también, porque ves que siguen entrando aunque sea en otras zonas", confiesa en referencia a asaltos con el mismo modus operandi en el último mes en Boqueixón, VedraSilleda o Trazo.
Esa zona de Teo está hoy más tranquila, pero no del todo. "Por lo que sé, después de Navidades volvieron a andar por la zona, aunque aquí el grueso de robos se produjeron antes de la Navidad", relata este vecino.
Las fuerzas del orden, sobre todo la Guardia Civil, trabajan de forma intensa y evitan dar pistas sobre sus avances. Aunque en ocasiones es esa falta de datos la que alimenta leyendas urbanas sobre la banda de asaltantes: que si es un hombre que pasea un perro quien vigila, que si ahora se incorporó una mujer, que si ya hubo detenidos... Pero lo único comprobado es que hay una banda de ladrones operando en el cinturón de Santiago accediendo de forma rápida a casas vacías.

Puerta forzada. / ECG
"La clave es no dejar la casa sola"
En todo caso, el temor vecinal es más que comprensible. Sin caer en el alarmismo, en algunas casas de zonas afectadas adoptan medidas de precaución. "Algunos vecinos en esta zona pusieron cámaras de vigilancia o alarmas", detalla este vecino de Teo. Otras medida que adoptan son más rudimentarias: "Dejan las luces encendidas por la noche para que se vea que hay gente y movimiento en las casas". ¿La razón? No dejar la casa sola. "La clave es no dejar la casa sola, porque por los casos que vemos, salvo una excepción, siempre actúan cuando la vivienda está vacía". Por eso, otro clásico para evitar robos así es dejar ropa tendida fuera.
De hecho, muchas de las zonas asaltadas tienen ese perfil de viviendas de la periferia de Santiago donde reside gente que trabaja en la ciudad y pasa mucho tiempo en ella.
En ese sentido, el temor a la banda de asaltantes provocó estas Navidades, según relatan algunos vecinos, cambios en los planes familiares, como salidas de fin de semana separados para que siempre quedase ocupada la vivienda. "Uno iba con los niños y el otro se quedaba". Un fastidio en el día a día al que todos, afectados, vecinos y fuerzas del orden, esperan poner pronto fin.
- Santiago empieza a sancionar con hasta 30.000 euros a los dueños de pisos turísticos ilegales
- La ruptura sindical marca la huelga de autobuses en Santiago con el foco en una nueva reunión
- Evacuada la Comisaría de Santiago por un incendio
- Galicia triunfa en Netflix: una serie rodada en la comunidad es la más vista del último año... y no es 'Animal'
- Aplazada la huelga indefinida de autobuses en Santiago, aunque sigue sin haber acuerdo
- La carrera por el Rectorado de la USC se decidirá entre Crujeiras y Flores
- Tres locales de Santiago donde todavía puedes tomar café desde 1,20 euros
- Santiago encara la segunda jornada de huelga indefinida de buses a la espera de la reunión de esta tarde