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Oleada de robos: vecinos de Ames recurren a grupos de Whatsapp para avisar sobre «movimientos sospechosos»

«Entran aunque tengas alarma y perro», lamenta una mujer de Raíces cuya casa fue asaltada

Imagen de un grupo de viviendas en el lugar de Raíces, en el municipio de Ames.

Imagen de un grupo de viviendas en el lugar de Raíces, en el municipio de Ames. / G.M.

Susana López Carbia

Susana López Carbia

Ames

Aunque la oleada de robos en casas del cinturón de Santiago parece haberse trasladado a concellos como Trazo, Lalín o Silleda —tras afectar antes a Teo, Vedra y Boqueixón—, en las zonas de Ames que sufrieron asaltos entre finales de noviembre y principios de enero sigue reinando la preocupación.

Según datos aportados por la Policía Local amesana, hasta ahora se han denunciado cinco robos en viviendas situadas en el término municipal y la Guardia Civil llegó a detener a dos personas.

Sin embargo, la llamada Banda del Volvo, a la que se atribuye esta ola de robos, ha seguido actuando en otros puntos del área metropolitana, generando una enorme inquietud en las zonas rurales.

Entre ellas, la parroquia amesana de Biduído, donde muchos residentes han recurrido al grupo de Whatsapp de una asociación vecinal para mantenerse informados sobre las viviendas robadas, comunicar cualquier movimiento sospechoso en la zona y dar a conocer las medidas de precaución aconsejadas por la Guardia Civil a los propietarios afectados.

Buscan dinero y oro

«La gente está asustada», explica una vecina de Raíces cuya casa fue asaltada el pasado 20 de noviembre. Cuenta que los ladrones entraron tras reventar una ventana lateral y se llevaron el dinero en efectivo y las joyas de oro que encontraron, pero no los dispositivos electrónicos que había en la vivienda —como teléfonos móviles y tablets— y que, según le explicaron los agentes de la Benemérita, «pueden ser localizados con facilidad».

«La Guardia Civil viene con rapidez, pero el territorio es muy grande y son pocos»

Los delincuentes se cebaron sobre todo con las habitaciones: «Lo dejaron todo tirado por el suelo y destrozaron puertas de armarios y cajones, como si buscaran una caja de caudales», explica. «Entran aunque tengas alarma y perros, como en nuestro caso», lamenta.

Avisos entre vecinos

Desde los primeros robos en la zona, los vecinos se avisan cada vez que ven algún movimiento raro y contactan de inmediato con la Guardia Civil. «A mí me sucedió en diciembre, un día que me crucé con un coche negro de alta gama que iba a toda velocidad; no me dio tiempo a ver de qué marca era. Al día siguiente me enteré de que habían entrado en una casa cercana», relata.

«Los agentes de la Guardia Civil son muy atentos y vienen con rapidez, pero les toca un territorio muy grande y son pocos», señala la amesana, a quien los efectivos del cuartel de Milladoiro ya enseñaron, sin éxito, fotografías de piezas recuperadas por si entre ellas encontraba alguna de su propiedad.

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