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Diversidad también en la muerte: el cementerio municipal de Ames permite enterramientos musulmanes

Es de los pocos camposantos laicos de Galicia que dispone de tumbas para inhumar el cuerpo en contacto con la tierra

La comunidad islámica gallega reclama una ‘makbara’ para dar respuesta a las necesidades del colectivo

Enterramiento musulmán en el cementerio municipal de Ames

Enterramiento musulmán en el cementerio municipal de Ames / S. L. C.

Susana López Carbia

Susana López Carbia

Ames

En la calle 6 del cementerio municipal de Ames, en Ortoño, muy cerca de Aldea Nova, una única lápida sobresale entre las 57 tumbas alineadas a ras de suelo, prácticamente todas ellas sin uso. Orientada hacia La Meca, ciudad sagrada del islam, la única sepultura que identifica a su morador guarda el cuerpo de un ciudadano sirio fallecido en 2019 e inhumado en el cementerio laico de Os Batáns conforme a los ritos de la cultura musulmana.

En realidad, el de Ames es uno de los pocos cementerios gallegos que acogen enterramientos musulmanes. Ni son tantos los camposantos de carácter aconfesional con los que cuenta la comunidad ni todos los existentes disponen de tumbas que permitan la inhumación del cuerpo en contacto directo con la tierra, como establece el rito musulmán.

Ambas particularidades sí se dan en el caso del cementerio municipal de Os Batáns, que cuenta en total con 295 sepulturas, de las que la inmesa mayoría están todavía disponibles. Se trata de unidades de enterramiento que adjudica el Concello de Ames previa solicitud por períodos de 25 años, renovables hasta un máximo de 75.

La reforma de la normativa de sanidad mortuaria de Galicia, aprobada por la Xunta el 31 de agosto de 2023, autorizó en la comunidad el enterramiento sin ataúd, como reclamaban las comunidades religiosas musulmana y judía. Pero el esperado decreto no satisfizo la reivindicación histórica de la comunidad islámica en Galicia: disponer de un cementerio propio —una makbara, palabra árabe que designa a los cementerios musulmanes— en el que poder realizar las inhumaciones según sus costumbres funerarias.

«Llevamos muchos años trabajando para poder tener un cementerio propio y de momento ha sido imposible», lamenta Mahjoub Darebe, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Galicia (Ucidgal).

Enterramientos que acaban siendo muy costosos

A pesar de que la Ley de Libertad Religiosa de 1980 reconoce el derecho de todos los ciudadanos a «recibir sepultura digna, sin discriminación por motivos religiosos», la falta de instalaciones apropiadas en Galicia obliga a la comunidad islámica a inhumar a sus fallecidos en los cementerios musulmanes de Burgos o Madrid, o bien, repatriarlos a sus países de origen, con el elevadísimo coste que eso supone.

«La cantidad oscila bastante, en función de la época del año y del precio de los aviones, pero hace unos meses pagamos 10.000 euros por una repatriación a Indonesia», relata Darebe, aunque por lo general rondan aproximadamente la mitad. «Un dineral» que en buena parte de los casos las familias de los fallecidos no pueden pagar, por lo que acaba siendo la propia comunidad islámica la que recauda el dinero necesario.

Esta es, en todo caso, una de las cuestiones que más preocupa a esta colectividad. Ante la falta de un terreno municipal para poder abrir una makbara en alguno de los ayuntamientos gallegos, Ucidgal optó hace cuatro años por poner en marcha una campaña de captación de fondos con los que poder comprar una parcela y acondicionarla para convertirla en el primer cementerio islámico de la comunidad.

Aunque han encontrado el terreno, trámites burocráticos mantienen el proyecto congelado, para disgusto de la Unión de Comunidades Islámicas de Galicia, que vela por los intereses de los más de 30.000 musulmanes que residen en territorio gallego.

Cementerio municipal Os Batáns, en Ames

Cementerio municipal Os Batáns, en Ames / CEDIDA

Adjudicadas nueve unidades de sepultura

La Xunta de Goberno Local de Ames adjudicó en días pasados 9 concesiones de nichos, tumbas y columbarios del cementerio municipal Os Batáns.

En concreto, se adjudicaron 5 concesiones de nicho independiente por un período de 25 años y 4 concesiones (3 columbarios y 1 tumba) por un período de 75 años.

De los 9 licitadores, 3 pagaron la totalidad del canon ofertado y 6 abonaron el 50%. Estos últimos tendrán seis meses para ingresar la cantidad restante. De no hacerlo, quedarán excluidos de la concesión.

El cementerio Os Batáns abre todos los días, incluidos sábados, domingos y festivos, de 10.00 a 18.00 horas. Los servicios de enterramiento y velatorio corren a cargo de Funeraria Marcelino, concesionaria de la gestión del cementerio y tanatorio municipal de Ames.

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